sábado, 11 de febrero de 2012

Capitulo 24, 25 y 26

CAPITULO 24: Circulo vicioso
Echó su cuerpo hacia atrás. Comprendió entonces las razones de Tom, era cierto ella solo le trae problemas. —Quería ver si podía ser como antes cuando no te conocía, creí que podía ignorarte pero creo que prefiero no hacerlo… —Sonrió y Jane se quedó plasmada sin saber que decir.
-¡Hola Tom! —Un chillido interrumpió el silencio. Lina apareció delante de ellos con una gran sonrisa. Tom supo descifrar aquella expresión en su rostro, era claro que no le agradaba verlo junto a Jane—Llevo rato buscándote —Dijo mientras se sentaba. Tom miró a Jane y esta solo se limitó a sonreír de medio lado.
-Lina… Jane… —Murmuró él para que dejara de hacer si ella no existiera.
-Oh si —Dijo rolando los ojos, la miró de frente y pronunció un seco: Hola y al instante volvió la mirada a su amigo. — ¿Qué te pasó? —Preguntó al darse cuenta de las marcas que tenia Tom en el rostro. Jane resopló en alto, era más que obvio qué le habia pasado.
Tom se encogió de hombros y no respondió nada.
-¿Pero estas bien verdad? —Preguntó muy preocupada, al instante Jane volvió a resoplar ¡Era obvio que si estaba en la escuela era porque estaba bien! Quien en su sano juicio iba a ir a clases sintiéndose totalmente mal.
-Si estoy bien —Respondió con voz tranquila.
-Me alegro —Dijo sonriendo. — Oye por cierto, Faber me pidió que te dijera que necesitaba tu ayuda, está en el aula 3… —Tom la miró con un gesto de duda. —Ahorita —Agregó ella al ver que no se movía.
-Bueno… —Dijo poniéndose de pie. Jane lo imitó negándose permanecer a lado de esta chica tan apática.
-No Jane si quieres te puedo hacer compañía, Tom volverá rápido ¿No es así? —Tom asintió lentamente y se preguntó que mosca le habia picado a Lina.
-Así que… —Dijo Lina volviéndose a Jane cuando Tom salió de la cafetería —¿Ahora pretendes hacer amistad con mi Tom? —Dijo alzando una ceja dejando ver las verdaderas intensiones al querer quedarse con ella.
-¿Tu Tom? —Cuestionó con una sonrisa — No sabía que era propiedad tuya…
-Es mi amigo —Masculló.
-Lo cual no impide que también lo sea el mío —Replicó Jane sin perder ni un segundo la tranquilidad.
-Aléjate de él —Dijo Lina con furia contenida —Te lo pido como su amiga, Tom es…
-¿Cómo amiga? —Interrumpió con las cejas alzadas —¿Estás segura que sólo como eso?
-¿Qué insinúas?
-No insinúo nada solo creo que estas celosa porque Tom tiene una nueva amiga y tienes miedo que deje de quererte
-Ja-ja que idiota estas —Dijo riendo falsamente —No lo hago porque esté celosa, por mi Tom puede tener las amigas que quiera, las novias que quiera, las zorras que quiera... lo que si no permito es que este cerca de ti porque tu no perteneces a nosotros, tu estas con Shane y déjame decirte que a mí no me engañas con tu carita de niña buena porque todos en esta escuela y en este pueblo sabemos la clase de persona que eres, la clase de puta que eres —Escupió con rencor. Jane apretó los dientes haciéndolos rechinar del coraje, Lina sin darle oportunidad se puso de pie —Será mejor que valla a buscar a mis amigos —Dijo enfatizando esas dos últimas palabras —Y yo te recomendaría que hicieras lo mismo para que no estés sola, porque Tom jamás te lo dirá a la cara por respeto, pero estoy segura que él quiere alejarse de ti… — y sin agregar nada más se marchó.

…

-Bah! —Resopló minutos después de que Lina se habia marchado, sin duda esa tipa estaba loca qué tenia de malo que fuera amiga de Tom ¿A quién le podía importar tal cosa? Total si después no quería saber nada de él solamente dejaba de verlo y ya pero no porque alguien se lo exigiera como lo hizo esa chica.
Se puso de pie sintiéndose muy fastidiada y avanzó hacia la salida. El reloj pegado en la pared marcaba el término de clases.
-¿Ya te vas? —Preguntó Kaulitz apareciendo de repente delante de ella.
-Eso creo —Respondió sonriendo — ¿Y tú?
-También, los chicos ya se han ido
-¿Tus amigos? —Tom asintió — ¿Por qué no te has ido con ellos?
-Porque siempre me voy otro lado…
-Bien entonces me voy contigo…

Las cuatro cuadras que habia caminado se habían pasado volando entre plática y plática, Jane le habia contado sin muchos detalles lo que Lina le habia dicho pero Tom lo vio como un: se preocupa por mí. Pasaron del tema de Lina al tema de Shane y al tema de porqué Tom no tenia novia.
-¡No te creo! —Exclamó Jane entre carcajadas —No puedo creer que no hayas tenido novia los últimos dos años
-Es verdad —Dijo él con cierta indignación y vergüenza.
-¿Y por qué no? —Inquirió Jane con curiosidad.
-No más —Respondió él encogiéndose de hombros —La que me gustaba nunca le gusté… —Admitió segundos después.
-¿Lina? —Preguntó Jane y Tom se ahogó con la saliva y comenzó a toser disimuladamente ¿Cómo era posible que Jane fuera tan asertiva? —Eso es un sí —Dijo Jane mordiéndose los labios. Tom no respondió nada solo continuó caminando con la mirada al frente. — De verdad no puedo creerlo —Dijo Jane minutos después, Tom volteó a verla y logró intimidarla —Digo… eres una gran pers-ona —Murmuró.
Un rechinido interrumpió la vergüenza de Jane, un auto a gran velocidad se acercó a ellos y se detuvo uno metro más adelante —Es Shane —Dijo para que Tom estuviera preparado. La puerta se abrió y del auto lujoso bajó el ex novio de Jane.
-Jane —La llamó con voz que no denotaba ni enojo ni alegría. —Tenemos que hablar…
-No quiero —Dijo Jane un poco asustada.
-Debemos hacerlo —Insistió él. Tom en ese momento se sintió que no existía en su mundo, que no encajaba y que no tenía nada que hacer junto a esa chica.
Jane bajó la mirada sabiendo que no podía ignorarlo, que volvía a caer de nuevo en el mismo círculo vicioso del cual parecía que era imposible salir.
-Emm… —Dijo Jane volviendo la cara hacia su nuevo amigo —Nos vemos luego ¿Vale? —Tom asintió costosamente. —Te llamaré, te buscaré o luego nos veremos… —Agregó antes de marcharse. Dio la vuelta para dirigirse al auto y giró de nuevo para verlo —Adiós...
Dijo con voz apagada, Tom no respondió, no pudo hacerlo.

CAPITULO 25: Tu héroe

Pasaron las semanas a un ritmo rápido, desde aquel día en que Jane se habia marchado con Shane dejando a Tom a un lado, todo literalmente habia vuelto a su lugar con excepción de una sola cosa: Jane y Tom eran cada vez más amigos. Y aunque ese hecho era una de las causas más frecuentes de pelea entre Shane y Jane y de Lina y Tom no lo iban a cambiar por nada en el mundo.
La vida de Tom habia mejorado mucho, desde que Jane habia vuelto con Shane los amigos de este no habían buscado a Kaulitz ni por equivocación, mágicamente las noches agónicas habían culminado y ahora todo era mejor para él.
Jane seguía envuelta en ese círculo vicioso en el cual no solo estaba incluido Shane sino todos sus amigos, todas las juergas, todas las noches locas y aunque cuando estaba con Tom todo se calmaba habia una parte de ella que le impedía dejar todos esos malos vicios.

…

Llevaba más de diez minutos sentado en la arena, a la orilla de la playa, contemplando las olas y sintiendo la briza cálida acariciarle el rostro. Seguramente Jane no tardaría en llegar y es que habían quedado de verse a las seis y habían pasado solamente diez minutos.
Suspiró pensando en las ganas que tenia verla, de estar cerca de ella, de oírla hablar, de verla sonreír, de ver sus ojos brillantes que le atrapaban. Lina tenía razón, cada día que pasaba se hacía más cercano a Jane y aunque no le gustaba del todo la idea de que eso sucediera tampoco podía ni quería evitarlo.
Escuchó unos pasos detrás de él y entonces se dio cuenta que Jane habia llegado.
-Hola Tom —Dijo ella aproximándose a paso lento y débil hasta donde estaba sentado. La observó detenidamente mientras se sentaba junto a él, iba vestida con vestido corto tipo mallonde color negro y con un montón de collares colgándole el cuello, sus ojos se veían grises por tanta sobra obscura que desaparecía el color en ellos, sus labios no tenían color al igual que su piel, se veía demasiado pálida.
-¿Qué pasa? —Le preguntó minutos después al ver como ella permanecía sin decir una sola palabra.
-Nada… —Dijo mirándolo por primera vez y Tom descubrió que sus ojos no brillaban, que tenía una mirada sobria y triste. — Me peleé con Shane —Dijo poco después.
-¿Solo eso? —Insistió Tom al sentir que habia algo más.
-Si —Respondió ella con voz seca.
-Pues no te creo —Replico él. Jane frunció el ceño y miró hacia otro lado casada de la fija mirada de él en su rostro. —¿Te hizo algo? —Negó constantemente. — ¿Entonces?
-Solo fue una pelea que me puso de malas —Dijo con enfado. — Vamos al cine
-No hasta que me digas bien que pasó —Jane suspiró y se llevó las manos al pelo.
-Mi papá… —Comenzó a decir despacio —Tiene una deuda la cual debe pagar sino lo meterán a la cárcel y… —La angustia se apoderó de su rostro —Y ya no puedo ser la misma de antes, ya no puedo… quiero terminar con Shane otra vez, con todo esto y no puedo…
-¿Por qué no puedes? —Cuestionó sin comprender.
-Porque no tengo otra manera de conseguir el dinero
-¿Cuánto es?
-Demasiado
-¿Y Shane te lo prestará?
-No yo me lo gano ayudándole —Tom bajó la mirada
-¿Qué es lo que haces?
-A veces entrego la mercancía, a veces le consigo clientes en el bar… —Tom bufó. Habia escuchado rumores de que eso sucedía, rumores en lo que se decía que Jane seducía a los hombres y luego estos envueltos por sus encantos compraban la mercancía de Shane.
-¿Por el dinero volviste con él?
-No, volví con él porque creí que funcionaria pero no hay día en que no peleemos como hoy… y te juro que estoy harta de esto, de sus porquerías, de todo —se echó el cabello hacia atrás y se puso de pie de un solo movimiento, estaba tan frustrada, tan cansada, tan dolida. Tom la imitó y la siguió, ella se acercaba al agua.
-Deja todo eso… yo te ayudaré a conseguir el dinero —Dijo Kaulitz con mucha firmeza, Jane se sorprendió de escuchar aquellas palabras, se detuvo y giró para verlo. —No sé cómo pero te juro que lo conseguiré… —Aseguró de nuevo con tanta seguridad que Jane por un momento le creyó.
-Pero cómo… por qué —Cuestionó aturdida.
-Cómo, no lo sé pero lo haré porque te quiero, no quiero verte de esta manera nunca más ¡Joder Jane, eres mi amiga! —Jane sonrió por primera vez desde que habia llegado, aunque fuera un instante aunque fuera una luz que se desvanece, esta vez creería en él sin importar que mañana nada se cumpliera. Hoy Kaulitz sería otra vez su héroe.



CAPITULO 26: Vamos al cine


-Pero cómo… por qué —Cuestionó aturdida.
-Cómo, no lo sé pero lo haré porque te quiero, no quiero verte de esta manera nunca más ¡Joder Jane, eres mi amiga! —Jane sonrió por primera vez desde que habia llegado a la playa, aunque fuera un instante aunque fuera una luz que se desvanece, esta vez creería en él sin importar que mañana nada se cumpliera. Hoy Kaulitz sería otra vez su héroe.
-Gracias de verdad —Murmuró ella casi sin palabras. Y de verdad le agradecía todo lo que hacía por ella, le agradecía que creyera en ella como nadie lo hacía, le agradecía que la convirtiera en la persona que realmente era y no en la que los demás querían ver, agradecía de corazón sus palabras aunque sabía que no podía cumplirlas, con escucharlas de parte de él le era suficiente para levantarle el año.
-De verdad voy a intentarlo —Jane volvió a sonreír y se tiró sobre él para abrazarlo fuertemente.
-Si no lo logras de todas manera te lo agradeceré —Dijo separándose de él. Tom contempló su rostro cercano y deseó por un momento una sola cosa. Jane se alejó de un movimiento rápido y miró hacia el horizonte con el corazón latiéndole acelerado — ¿Iremos entonces al cine? —Cuestionó torpemente volviendo la mirada a su amigo. Recordó que ese era el motivo por el cual habían quedado de reunirse en la playa.
-Claro —Respondió Tom sonriendo con mucha seguridad, aunque en el fondo estaba agitado por el tierno abrazo.
-Vamos entonces o te dejaré —Dijo entre risas y al instante comenzó a correr. Cruzó metros de arena para llegar hasta donde habia estacionado su auto. Tom sonrió al verla correr, al verla ya más alegre y comenzó a seguirla. —Que lento eres —Murmuró Jane recargada en el auto cuando Tom llegó a su lado, él resopló. — ¡Piensa rápido! —Le dijo lanzándole las llaves, Tom las atrapó ágilmente —Conduce tu —Le dijo sonriendo…


…

-De acción, de romance, de suspenso, de comedia, de horror… Hmm ¿Cuál vemos? —Cuestionó Jane mirando atentamente la cartelera que estaba pegada en la pared a un lado de la entrada.
Estaban en el cine, de escasas dos salas y de películas que ya estaban pasadas de modas en otros cines pero aquí los estrenos llegan mucho después que en cualquier otro lado y si querías ver una película tenias que esperar mucho tiempo, pero no importaba hoy Tom y Jane estaba ahí solamente para pasar el tiempo.
-Hmm… no sé qué quieres ver tu —Cuestionó leyendo la sinopsis de una película de acción.
-¿Y si vemos esta de terror? —Apuntó a donde está el titulo de la película.
-¿”Vampiros de día”? —Leyó con un tono despectivo.
-¿Qué? —Replicó Jane con indignación —No me digas que prefieres ver “Amigos con derecho” —Tom alzó las cejas sin poder evitar que una sonrisa se escapara de sus labios —O “rango” o “Toystory”… —Jane lo miró al no escucharlo elegir alguna.
-Me gusta la primera opción —Dijo cuando Jane lo miró.
-Pues a mí no me van las pelis románticas —Dijo cruzándose de brazos.
-Y a mí las de vampiros… —Jane resopló riendo…
-Vale entonces veamos una de suspenso… —Tom la contempló fijamente apropósito. — ¿Qué? —Replicó Jane al darse cuenta que no la dejaba de mirar.
-¿Por qué no te gustan las películas románticas? —Cuestionó Kaulitz con un tono sumamente serio, Jane se quedó sin aire por un momento.
-Joder porque no, además a quien no le deberían gustar es a ti eres un chico…
-Yo no dije que me gustaran dije que esa película me gustaba
-Es lo mismo —Murmuró Jane.
-No lo es… además lo dije en broma, prefiero ver la de vampiros… seguro es más emocionante… —Y al terminar de decir eso ultimo comenzó a andar hacia la puerta.
-¡Que tonto eres enserio! —Exclamó Jane siguiéndolo.
Entraron por la puerta de cristal y llegaron hasta la caja donde una chica vestida de azul atendía. Finamente terminaron comprando boletos para una película de acción la que Tom leía en un principio. Compraron palomitas y unos cuantos dulces y se dirigieron a la sala número dos. No habia casi nadie, solamente una parejita de novios quienes en lugar de estar viendo la pantalla o estar comiendo sus chucherías se estaban comiendo los labios.

Ambos optaron por sentarse hasta las últimas sillas para así no tener ningún tipo de distracción con parejitas que se comían a besos. La película trascurrió lentamente, iban apenas treinta minutos y Jane no hallaba qué hacer, la película le habia parecido horrenda.

-Ey Tom —Dijo en un susurro mientrasagarraba un puño de palomitas.
-¿Qué? —Respondió él en el mismo tono y sin dejar de mirar la pantalla ni siquiera un segundo.
-Estaba pensando… —Dijo lentamente —Que falta bien poco para que termine la escuela…
-Si muy poco —Respondió él sin mirarla.
-¿Qué vas hacer cuando se termine?
-No lo sé y tú —Dijo mirándola finalmente, Jane sintió mucho alivio de verlo a los ojos, mágicamente ya no se sentía aburrida como hace un instante.
-Quizás me valla a la cuidad, no lo sé… no lo he pensando hasta ahorita ¿Qué has pensado tu?
-Irme también pero tampoco lo tengo seguro…
-¿Y crees que si nos fuéramos los dos a la cuidad habría posibilidad de vernos alguna vez?
-No sé yo creo que sí, eso sería estupendo… —Respondió él.
-Yo también lo creo porque aunque todo cambie no quiero que dejemos de ser amigos —Agregó mirándolo fijamente a los ojos por un momento, apartó la mirada cuando escuchó los intensos latidos de su corazón y miró a la pantalla fingiendo que le interesaba un poco.
-¿No te gustó la película verdad? —Preguntó Tom aproximándose a su oído para que escuchara mejor, Jane no se movió.
-No —Respondió casi sin respirar al sentirlo tan cerca.
-Pues entonces vámonos —Dijo para luego regresar a la posición que tenía antes. Ella parpadeó un par de veces aturdida y lo miró, estaba recogiendo todo a su alrededor, los envoltorios de chucherías y las botellas de refresco, los restos de palomitas.Cuando terminó se puso de pie y dijo —Vamos —Comenzó a andar entre las sillas con paso rápido, a él tampoco le habia gustado la película.
Jane se levantó y lo siguió, al menos ya no vería más la película aburrida.
-¿Y si vamos a otro lado? —Preguntó Jane llegando a su lado con la esperanza que dijera que si.

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