CAPITULO 30: Son solo amigos
-Creí que éramos amigos
-Un amigo no habla con ese tonito —Alegó ella apuntándole con el dedo.
-Yo solo quería saber, tampoco es un crimen—Jane no respondió solo continuó caminando.
…
-Vale, vale me he pasado —Admitió Tom tratando de alcanzarla.
-Lo has hecho —Afirmó con voz seca y continuó caminando —¿Puedes hacer una cosa por mi? —Preguntó deteniéndose de repente, Tom llegó a su lado y se miraron directamente a los ojos
-Lo que quieras… —Dijo él sin dudarlo siquiera un segundo.
-Solo… solo no me dejes sola —Pidió mirándole profundamente con una mirada que a Tom le erizó la piel, él trató de comprender de qué iban aquellas palabras pero lo cierto es que no tenía idea porqué Jane le pedía aquella cosa.
-¿¡Jane!? —Se escuchó un grito no muy lejos de ahí. Ambos alzaron la mirada y ala orilla del lago, a unos cuantos metros, estaban dos chicos con unas cañas de pescar, una joven guapa de cabello rojizo y ondulado y un joven alto y delgado de cabello castaño.
-¡Any! ¡Miguel! —Exclamó emocionada como pocas veces, pero es que ellos habían sido sus amigos de la infancia, con ellos habia pasado grandes momentos, los más felices de su niñez.
-¡No puedo creerlo! —Gritó Any corriendo hacia Jane, esta hizo lo mismo con el deseo de abrazarla muy fuerte— ¡Dios! ¿Prima cómo estás? —Preguntó estrechándola en sus brazos.
-Muy bien, he venido a visitarlos —Dijo al terminar el abrazo — Hola Miguel —Este se acercó para saludarla de beso y un abrazo.
-¿Y quién eres tú? —Cuestionó Any mirando con mucha curiosidad a Tom, mientras Jane se separaba de Miguel.
-Soy Tom —Respondió él con voz fina. Le extendió la mano para saludarla y Any sonrió deslumbrada.
-Oye Jane porqué no me habías contado que tienes un novio tan guapo —Jane la miró sorprendida.
-No veras… —Trató de decir él.
-Ya, no hace falta que me expliquen nada si solo hace falta ver la miradillas que se echan para comprenderlo todo —Agregó sin darle tiempo a Tom de hacerle ver que estaba en una equivocación. Any miró a Jane con una sonrisilla picara y esta negó lentamente. — ¿No quieren unas cervezas? —Señaló hacia el lago —Mi hermano y yo estamos pescando y hemos traído unas cuantas —Dijo sonriendo.
-Me parece bien pero es que he traído a más amigos conmigo y están allá en tu casa esperando
-¿En serio? —Exclamó Any, Jane asintió.
-¿Y viene Elena con ustedes? —Preguntó Miguel con cierta inseguridad. Tom alzó las cejas.
-Pues claro que te la he traído primito —Dijo Jane acercándose a él con una sonrisa picara, lo tomó del brazo y comenzaron a caminar.
-Pues que esperamos, vamos con ellos —Dijo Any caminando adelante.
…
-¿Así que no son novios? —Preguntó Any llegando a lado de Jane, ella estaba sacando unas cervezas del refrigerador. El resto estaban reunidos en la sala hablando animadamente.
-No —Respondió con seguridad.
-¿Pero te gusta?
-Acabo de terminar con Shane
-No me vegas con moralismos Jane que yo te conozco bien —Replicó Any sonriendo.
-Ya, pero no es lo mismo con él… —Dijo refiriéndose a Tom.
-Entonces si te gusta… —Inquirió sin apartar la sonrisa.
-Que pesada eres en serio —Dijo Jane rolando los ojos. Tomó las cervezas y se encamino a la salida de la cocina — Y no, no me gusta, es solo mi amigo —Le aseguro antes de salir.
-Ya, pero entonces no te molestará si… —Agregó Any alcanzándola — Si…
-¿Si qué? —Jane se detuvo y la miró seriamente.
-Es que está bien bueno… si tú no tienes algo con él yo no puedo resistir, aunque viéndolo bien creo que está colado por ti
-¡No digas idioteces Any por favor!
-¿Entonces si puedo? —Preguntó haciéndole ojitos.
-Haz lo que quieras él y yo solo somos amigos —Volvió asegurar. Any miró con una sonrisa como Jane se alejaba en dirección a la sala con pasos decididos, ella conocía tan bien a su querida prima que ni con la mejor actuación la engañaba, es más ni aunque jane creyera que era verdad le podía convencer, la conocía mejor que ella misma. — Ya voy a tener algo con que divertirme —Susurró para sí misma con una sonrisa maliciosa observando disimuladamente a Tom.
…
La tarde llegó a su fin dando paso a la noche, eran las diez y media y ya cada quien estaba en su casa, las cosas con Edgar no habían pasado a mayores gracias a que Tom no la dejó ni un segundo sola. Any prometió que visitaría a Jane más a menudo y le pidió que a ella que hiciera lo mismo.
Después de que Elena la habia dejado es su casa está al encontrarse con su madre y su padre discutiendo decidió salir a dar un paseo y curiosamente sus pies la habían llevado a casa de su amigo.
Ahora Jane estaba en casa de Tom recostada en su cama pasando de una canción a otra en el móvil, pensando en un asunto, uno que no tenía que ver ni con Shane ni con Edgar que más bien tenía que ver con el que estaba cerca de ella justo ahora.
-Pero enserio no te molesto, porque si es así me puedo ir… —Repitió por enésima vez desde que habia llegado, Tom estaba plantado delante de la computadora tratando de terminar el ensayo que el maestro de ciencias le habia pedido para mañana y que por haberse ido a casa de los primo de Jane no habia terminado.
-No, aparte me dará más sueño si estoy solo… —Dijo él sin apartar la mirada del ordenador — ¿Y tú no piensas hacerlo? —Dijo mirándola por primera vez desde que se habia sentado frente al aparato.
-No sé ni de qué trata…
-Sí lo sé, pero dijo que era muy importante para la calificación —Jane roló los ojos y Tom volvió a lo que estaba haciendo.
-Oye Tom —Dijo con duda, este dejó de mirar la pantalla y miró a Jane esperando que continuara — ¿Qué te pareció Any? —Soltó y se mordió el labio esperando que Tom dijera que le habia parecido un tipa pesada y sin chiste. Tom se rascó la cabeza e hizo un gesto.
-No sé, buena onda, amable, yo qué sé… me ha caído bien… ¿Por qué?
-No por nada… —Dijo volviéndose a morder el labios. Necesitaba saber que él se habia interesado en ella. — Pero te parece guapa… —Inquirió con duda. Tom resopló y respondió.
-Si la pregunta es si me gusta —Dijo girando en la silla para verla de frente — No, no me gusta —Dijo y volvió a su trabajo. Jane se le quedó mirando tratando de saber si su respuesta era real o no, no sabía por qué pero no le habia agradado nada lo que Any le habia dicho y lo que menos quería es que esta fuera detrás de su amigo.
-¡Ey Tom! —Se escuchó al mismo tiempo que tocaban la puerta. Era Simone, su mamá.
-¿Si? —Respondió.
-Hay un chico buscando a tu amiga… —Jane se reincorporó de golpe. Se levantó al mismo tiempo que Tom y se dirigieron a la ventana. Abajo le esperaba una camioneta negra brillante. — Es Shane… —Dijo sin respiración.
CAPITULO 31: Celos
-Hay un chico buscando a tu amiga… —Jane se reincorporó de golpe. Se levantó al mismo tiempo que Tom y se dirigieron a la ventana. Abajo le esperaba una camioneta negra brillante.
-Es Shane… —Dijo sin respiración.
-¿Cómo se ha enterado que estas aquí?
-No lo sé pero debo irme —Contestó Jane con un hilo de voz. Se alejó de la ventana y se acercó a la cama, tomó su bolso y su móvil y se encaminó hacia la puerta.
-¿Quieres que te acompañe? —Preguntó Tom con duda.
-No es necesario —Respondió fríamente.
-De todas maneras quiero hacerlo —Replicó él, Jane no dijo nada solo abrió la puerta y salió de la habitación de Tom.
-Oye Jane… —Le dijo Tom caminado tras ella por el pasillo. Jane suspiró con fuerza que más bien habia sonado como un resoplido de enfado. — Siento lo de hace un rato…
-Da igual —Respondió con indiferencia. Llegaron a la sala y Jane se despidió de la mamá de Tom con un “hasta luego”. Tom le abrió la puerta y Jane tragó saliva andando con lentitud, estaba convencida de que Shane estaba furioso, aun no lehabia dicho nada de que ya no quería seguir con él y si ahora lo hacía iba ir en contra de Tom. Miró el auto estacionado junto al de ella y sintió ganas de volverse a meter en la casa, la puerta del auto se abrió y Shane salió, le sacó la vuelta al carro y caminó en dirección de su chica.Llevaba una muy mala pinta, una cara de furia y una mirada que asesinaba. Jane frunció el ceño sintiéndose muy enojada, últimamente el solo verlo la ponía de malas.
-¿Qué haces aquí? —Le preguntó Jane sin evitar el tono de reclamo que llevaban sus palabras. Shane la miró finamente a los ojos y luego enfocó la mirada en Tom.
-¿Y tú qué? —Dijo con furia dirigiéndose a Kaulitz.
-Joder Shane, él nada… —Interfirió Jane fastidiada. Su novio resopló volviendo la mirada a ella.
-Vámonos —Le ordenó Shane con voz seca, la tomó del brazo con fuerza y tiró de ella.
-¡Ey suéltala! —Tom levantó la voz. Shane se detuvo impresionado y giró para ver a Kaulitz. Este ya estaba frente a él con una mirada fuerte —No la trates así… —Shane alzó las cejas sin creérsela y sonrió sínicamente.
-Tú no me vas a decir como yo trato a esta puta —Tom apretó los dientes y los puños con toda la rabia que habia dentro de él y se lanzó contra ese idiota, Shane recibió un golpe bien dado en la mandíbula que le torció el rostro.
-¡Ey no! —Gritó Jane sujetando a Shane del brazo cuando este trató de ir por Tom.
-Le vuelvas a llamar así —Advirtió Kaulitz con voz alterada.
-¿Se te ocurre una mejor forma de llamarla? —Jane resopló sintiéndose muy humillada — ¡Esta jodida puta se lía con medio mundo en mis narices! —Jane abrió los ojos. — ¡Así que no me vengas a decir cómo le debo de llamar! —Vociferó enfurecido aproximándose a Tom con toda la intención de romperle la cara.
-¡No Shane! —Gritó Jane interponiéndose en medio de los dos — Adiós Tom… —Le dijo mirándolo con temor, lo mejor era marcharse, lo que menos quería era que le sucediera algo a él.
-Pero Jane… —Replicó él.
-Ya la has escuchado —Dijo Shane con una sonrisa de triunfo.
-No te vas a ir con él —Aseguró, Jane bufó.
-No lo hagas más difícil —Suplicó ella.
-Vámonos Jane antes de que me desquite con tu amiguito —dijo Shane reteniéndose porque lo que más quería era romperle la cara a Kaulitz. Jane le dedicó una mirada profunda a Tom e hizo el intento de sonreír para que él no se preocupara por ella pero solo logró formar en sus labios una fea mueca. Dio la vuelta y sujetó con fuerza el brazo su novio, tiró de él llevándoselo consigo.
Suspiró viendo como ella se iba con ese loco que tenia por novio. Apretó los puños y deseo tener algo frente a él para golpear. No lograba comprender como Jane podía ser novia de alguien como él, alguien que la trataba como si fuera una basura.
Apartó la mirada del auto que se marchaba a toda velocidad sintiéndose tan frustrado de no poder hacer nada por ella.
-¡MIerda! —Dijo entre dientes.
…
-¿¡Pero qué te sucede!? —Dijo Jane alterada.
-¿Qué te sucede a ti?
-A mi nada joder ¿Por qué has llegado así? Has parecido un puto loco
-Estoy loco pero de los celos —Dijo apretado las manos entrono al volante. — Si no fuera porque Kaulitz es una jodida mierda que no vale nada también sentiría celos de él… —Jane se mordió el labio con nerviosismo. Era un idiota por pensar eso de Tom.
-¿Qué te han dicho? —Preguntó ella después de un largo silencio.
-Que andas de puta por ahí y quiero que me digas el nombre ahora mismo o no respondo…
-¡No hay nadie! —Aseguró — ¿Quién te lo ha dicho?
-Eso no importa
-¡Si importa! Quizás esa persona solo dijo para joderme, porque sabe cómo te pones… —Shane no respondió. — Shane —Le llamó con voz suave —Sabes que me jode cuando te pones así —El auto se detuvo enfrente de la casa de Jane —Las únicas veces que ando de puta es cuando estoy trabajando para ti —Dijo con voz rota, se bajó del auto y azotó la puerta con todas sus fuerzas.
-Jane espera —Dijo caminado detrás de ella.
-Hemos terminado —Informó ella con mucha seguridad — Y esta vez es para siempre —Aseguró. Shane tragó saliva.
-No, no puedes…
-No, no puedo. No puedo seguir contigo, me sacas de quicio y luego después llegas como si nada hubiera pasado… —Resopló frustrada—No me van las cursilerías y me enputa que cada vez que la cagas vengas con palabras bonitas para convencerme, pero sabes… ya no más. Estoy harta de ti, de todo, de tu mundo…
-Tú siempre serás parte de él…
-Ya no quiero…
-Te amo —Le dijo el sinceramente y el corazón de Jane se encogió.
-Pues no parece…
-¿Por quién me dejas? —Dijo cambiando el tono de voz. Jane roló los ojos cansada.
-¿Ves? Esto es lo que me jode —Dijo con decepción.
Entró a casa sin que Shane se lo impidiera. Estaba cansada de todo y se sentía tan frustrada, ahora tenía que encontrar una mejor manera de conseguir el dinero de Edgar o bien hacer lo que él le pedía, aunque eso acabara consigo misma.
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