-Creí que éramos amigos
-Un amigo no habla con ese tonito —Alegó ella apuntándole con el dedo.
-Yo solo quería saber, tampoco es un crimen—Jane no respondió solo continuó caminando.
…
-Vale, vale me he pasado —Admitió Tom tratando de alcanzarla.
-Lo has hecho —Afirmó con voz seca y continuó caminando —¿Puedes hacer una cosa por mi? —Preguntó deteniéndose de repente, Tom llegó a su lado y se miraron directamente a los ojos.
-Lo que quieras… —Dijo él sin dudarlo siquiera un segundo.
-Solo… solo no me dejes sola —Pidió mirándole profundamente con una mirada que a Tom le erizó la piel, él trató de comprender de qué iban aquellas palabras pero lo cierto es que no tenía idea porqué Jane le pedía aquella cosa.
-¿¡Jane!? —Se escuchó un grito no muy lejos de ahí. Ambos alzaron la mirada y ala orilla del lago, a unos cuantos metros, estaban dos chicos con unas cañas de pescar, una joven guapa de cabello rojizo y ondulado y un joven alto y delgado de cabello castaño.
-¡Any! ¡Miguel! —Exclamó emocionada como pocas veces, pero es que ellos habían sido sus amigos de la infancia, con ellos habia pasado grandes momentos, los más felices de su niñez.
-¡No puedo creerlo! —Gritó Any corriendo hacia Jane, esta hizo lo mismo con el deseo de abrazarla muy fuerte— ¡Dios! ¿Prima cómo estás? —Preguntó estrechándola en sus brazos.
-Muy bien, he venido a visitarlos —Dijo al terminar el abrazo — Hola Miguel —Este se acercó para saludarla de beso y un abrazo.
-¿Y quién eres tú? —Cuestionó Any mirando con mucha curiosidad a Tom, mientras Jane se separaba de Miguel.
-Soy Tom —Respondió él con voz fina. Le extendió la mano para saludarla y Any sonrió deslumbrada.
-Oye Jane porqué no me habías contado que tienes un novio tan guapo —Jane la miró sorprendida.
-No veras… —Trató de decir él.
-Ya, no hace falta que me expliquen nada si solo hace falta ver la miradillas que se echan para comprenderlo todo —Agregó sin darle tiempo a Tom de hacerle ver que estaba en una equivocación. Any miró a Jane con una sonrisilla picara y esta negó lentamente. — ¿No quieren unas cervezas? —Señaló hacia el lago —Mi hermano y yo estamos pescando y hemos traído unas cuantas —Dijo sonriendo.
-Me parece bien pero es que he traído a más amigos conmigo y están allá en tu casa esperando
-¿En serio? —Exclamó Any, Jane asintió.
-¿Y viene Elena con ustedes? —Preguntó Miguel con cierta inseguridad. Tom alzó las cejas.
-Pues claro que te la he traído primito —Dijo Jane acercándose a él con una sonrisa picara, lo tomó del brazo y comenzaron a caminar.
-Pues que esperamos, vamos con ellos —Dijo Any caminando adelante.
…
-¿Así que no son novios? —Preguntó Any llegando a lado de Jane, ella estaba sacando unas cervezas del refrigerador. El resto estaban reunidos en la sala hablando animadamente.
-No —Respondió con seguridad.
-¿Pero te gusta?
-Acabo de terminar con Shane
-No me vegas con moralismos Jane que yo te conozco bien —Replicó Any sonriendo.
-Ya, pero no es lo mismo con él… —Dijo refiriéndose a Tom.
-Entonces si te gusta… —Inquirió sin apartar la sonrisa.
-Que pesada eres en serio —Dijo Jane rolando los ojos. Tomó las cervezas y se encamino a la salida de la cocina — Y no, no me gusta, es solo mi amigo —Le aseguro antes de salir.
-Ya, pero entonces no te molestará si… —Agregó Any alcanzándola — Si…
-¿Si qué? —Jane se detuvo y la miró seriamente.
-Es que está bien bueno… si tú no tienes algo con él yo no puedo resistir, aunque viéndolo bien creo que está colado por ti
-¡No digas idioteces Any por favor!
-¿Entonces si puedo? —Preguntó haciéndole ojitos.
-Haz lo que quieras, él y yo solo somos amigos —Volvió asegurar. Any miró con una sonrisa como Jane se alejaba en dirección a la sala con pasos decididos, ella conocía tan bien a su querida prima que ni con la mejor actuación la engañaba, es más ni aunque jane creyera que era verdad le podía convencer, la conocía mejor que ella misma.
-Ya voy a tener algo con que divertirme —Susurró para sí misma con una sonrisa maliciosa observando disimuladamente a Tom.
…
La tarde llegó a su fin dando paso a la noche, eran las diez y media y ya cada quien estaba en su casa, las cosas con Edgar no habían pasado a mayores gracias a que Tom no la dejó ni un segundo sola. Any prometió que visitaría a Jane más a menudo y le pidió que a ella que hiciera lo mismo.
Después de que Elena la habia dejado es su casa está al encontrarse con su madre y su padre discutiendo decidió salir a dar un paseo y curiosamente sus pies la habían llevado a casa de su amigo.
Ahora Jane estaba en casa de Tom recostada en su cama pasando de una canción a otra en el móvil, pensando en un asunto, uno que no tenía que ver ni con Shane ni con Edgar que más bien tenía que ver con él que estaba cerca de ella justo ahora.
-¿Pero enserio no te molesto? porque si es así me puedo ir… —Repitió por enésima vez desde que habia llegado, Tom estaba plantado delante de la computadora tratando de terminar el ensayo que el maestro de ciencias le habia pedido para mañana y que por haberse ido a casa de los primo de Jane no habia terminado.
-No, aparte me dará más sueño si estoy solo… —Dijo él sin apartar la mirada del ordenador — ¿Y tú no piensas hacerlo? —Dijo mirándola por primera vez desde que se habia sentado frente al aparato.
-No sé ni de qué trata…
-Sí lo sé, pero dijo que era muy importante para la calificación —Jane roló los ojos y Tom volvió a lo que estaba haciendo.
-Oye Tom —Dijo con duda, este dejó de mirar la pantalla y miró a Jane esperando que continuara — ¿Qué te pareció Any? —Soltó y se mordió el labio esperando que Tom dijera que le habia parecido un tipa pesada y sin chiste. Tom se rascó la cabeza e hizo un gesto.
-No sé, es muy agradable y amable, yo qué sé… me ha caído bien… ¿Por qué?
-No, por nada… —Dijo volviéndose a morder el labios. Necesitaba saber que él se habia interesado en ella. — Pero te parece guapa… —Inquirió con duda. Tom resopló y respondió.
-Si la pregunta es si me gusta —Dijo girando en la silla para verla de frente — No, no me gusta —Dijo y volvió a su trabajo. Jane se le quedó mirando tratando de saber si su respuesta era verdadera o no, no sabía por qué pero no le habia agradado nada lo que Any le habia dicho y lo que menos quería es que esta fuera detrás de su amigo.
-¡Ey Tom! —Se escuchó al mismo tiempo que tocaban la puerta. Era Simone, su mamá.
-¿Si? —Respondió.
-Hay un chico buscando a tu amiga… —Jane se reincorporó de golpe. Se levantó al mismo tiempo que Tom y se dirigieron a la ventana. Abajo le esperaba una camioneta negra brillante. — Es Shane… —Dijo sin respiración.
…
La tarde llegó a su fin dando paso a la noche, eran las diez y media y ya cada quien estaba en su casa, las cosas con Edgar no habían pasado a mayores gracias a que Tom no la dejó ni un segundo sola. Any prometió que visitaría a Jane más a menudo y le pidió que a ella que hiciera lo mismo.
Después de que Elena la habia dejado es su casa está al encontrarse con su madre y su padre discutiendo decidió salir a dar un paseo y curiosamente sus pies la habían llevado a casa de su amigo.
Ahora Jane estaba en casa de Tom recostada en su cama pasando de una canción a otra en el móvil, pensando en un asunto, uno que no tenía que ver ni con Shane ni con Edgar que más bien tenía que ver con él que estaba cerca de ella justo ahora.
-¿Pero enserio no te molesto? porque si es así me puedo ir… —Repitió por enésima vez desde que habia llegado, Tom estaba plantado delante de la computadora tratando de terminar el ensayo que el maestro de ciencias le habia pedido para mañana y que por haberse ido a casa de los primo de Jane no habia terminado.
-No, aparte me dará más sueño si estoy solo… —Dijo él sin apartar la mirada del ordenador — ¿Y tú no piensas hacerlo? —Dijo mirándola por primera vez desde que se habia sentado frente al aparato.
-No sé ni de qué trata…
-Sí lo sé, pero dijo que era muy importante para la calificación —Jane roló los ojos y Tom volvió a lo que estaba haciendo.
-Oye Tom —Dijo con duda, este dejó de mirar la pantalla y miró a Jane esperando que continuara — ¿Qué te pareció Any? —Soltó y se mordió el labio esperando que Tom dijera que le habia parecido un tipa pesada y sin chiste. Tom se rascó la cabeza e hizo un gesto.
-No sé, es muy agradable y amable, yo qué sé… me ha caído bien… ¿Por qué?
-No, por nada… —Dijo volviéndose a morder el labios. Necesitaba saber que él se habia interesado en ella. — Pero te parece guapa… —Inquirió con duda. Tom resopló y respondió.
-Si la pregunta es si me gusta —Dijo girando en la silla para verla de frente — No, no me gusta —Dijo y volvió a su trabajo. Jane se le quedó mirando tratando de saber si su respuesta era verdadera o no, no sabía por qué pero no le habia agradado nada lo que Any le habia dicho y lo que menos quería es que esta fuera detrás de su amigo.
-¡Ey Tom! —Se escuchó al mismo tiempo que tocaban la puerta. Era Simone, su mamá.
-¿Si? —Respondió.
-Hay un chico buscando a tu amiga… —Jane se reincorporó de golpe. Se levantó al mismo tiempo que Tom y se dirigieron a la ventana. Abajo le esperaba una camioneta negra brillante. — Es Shane… —Dijo sin respiración.
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