sábado, 11 de febrero de 2012

CAPITULO 35: Solos tú y yo…


-Mira Kaulitz de mierda no me toques las narices —Le dijo con voz amenazante y en ese mismo instante un arma apareció apuntándole directo a la cabeza, Tom retrocedió.

-Venga Lamb no jodas, será mejor que te largues, sabes que no me iré

-Vámonos…

-Dile a Shane que no soy su perrito faldero, ¡que no obedezco ordenes! —Dijo exasperada — menos las suyas, ahora lárgate! —Le gritó.

-Que te largues —Le dijo Tom y entonces Lamb no puedo contener la rabia que sentía por él, y lo empujo con fuerza contra la camioneta de Miguel y le volvió a apuntar con el arma.

-Lamb por favor ­—Suplicó Jane a su lado. Any por su parte estaba plasmada sin saber qué hacer. —Baja esa arma ¿Estás loco? — Lamb la tomó del brazo

-Ya veremos si no obedeces ordenes —Le dijo con una sonrisa y la aventó hacia donde estaba Tom.

-Hijo de puta —Murmuró Jane viendo como Lamb abordaba el auto.

-Adiós —Dijo este antes de pisarle al acelerador y perderse por donde habia llegado.

Jane se llevó las manos al rostro y se cubrió los ojos.

-Nunca me van a dejar en paz… —Murmuró con rabia — ¿Estás bien? —Cuestionó con preocupación girando hacia Tom. El asintió.

-¿Y tú? —Preguntó él, ello no respondió — ¿Para qué crees que te quería Shane? —Jane resopló.

-Para nada importante, estoy segura

-¿¡Este tipo traía un arma!? —Dijo Any muy asustada.

-Tranquilízate —Le dijo Jane con calma.

-¿¡Qué me tranquilice!? Si le ha apuntado a la cabeza ¿Cómo quieres que lo haga? Joder yo no estoy acostumbrada a esas cosas como tu —Replicó Any con lagrimas en los ojos, Jane roló los ojos con mucho fastidio.

-Deja de ser tan niña quieres —La regañó y Any se fue en dirección a donde estaba su hermano.

-¿Qué pasó? —Preguntó Faber llegando a ellos.

-Era Lamb —Dijo Tom con una mueca en el rostro. Faber comprendió.

-¿Estás bien Tom? —Preguntó Lina llegando corriendo. Se acercó a él y lo comenzó a revisar por todas partes.

-Estoy bien —Decía él pero aun así Lina quería comprobarlo por sí misma. — ¿Ves lo que provocas? —Dijo dirigiéndose a Jane, esta la miró muy seriamente — Deberías a verte quedado con ellos a nosotros solo nos traes problemas…

-Mira fresita de mierda —Dijo Any a unos cuantos pasos, venia de regreso.

-Sé defenderme sola —Le Jane, Any se encogió de hombros. Jane volvió la mirada a Lina y esta continuaba mirándola acosadoramente. Iba a decirle algo, decirle que se metiera, que no era su problema pero se dio cuenta que tenía razón, si era su problema y tenía derecho a decirle todo eso porque se lo merecía, definidamente Jane no encajaba.

Suspiró fijando la mirada en Tom, le dedicó una mueca y dio la vuelta. Tomó sus cosas, las cuales estaba donde habían estado sentados bebiendo cervezas, sacó un cigarrillo ante la atenta mirada del hermano de Any, y de los demás que estaba con Tom en aun lado de la camioneta, encendió el cigarro y le dio una calada. Sin decir nada comenzó a caminar alejándose de todos, dejando sobre la arena una sola cosa que le pertenecía pero que no quería tener, el dinero que Tom le habia dado, no se lo merecía, estaba convencida de ello porque ella era la única responsable de sus problemas y ella tenía que solucionarlos sola. Afortunada o desafortunadamente habia dejado que Tom hiciera ya mucho por ella, pero ya no lo permitiría más porque solamente iba resultar inmiscuido en cosas que no tenían que ver con él y que obviamente le iban a traer solo problemas. ¿Eso se hace por un amigo no? –Se preguntó a sí misma.

-Jane —Escuchó su voz detrás de ella.

-Que esté alucinado por favor —Dijo pidió mirando el cielo. Lo habia dicho de manera sarcástica.

-Si es tu forma de ignorarme, conozco mejores —Le dijo él llegando a su lado.

-Tom enserio, necesito estar sola —Le dijo sin detenerse.

-Es que dejaste esto… —Le dijo mostrándole la caja. Jane la miró de reojo.

-No la quiero, no la necesito

-Tienes que acabar con todo esto

-Lo sé pero lo haré yo sola sin meterte a ti porque ahora que lo pienso tú no tienes dinero ¿De dónde lo has sacado?

-No me cambies de tema

-Ya, igual ese dinero no va a cambiar nada, porque yo soy yo y tu eres tu —El alzó las cejas divertido ella bufó más molesta de lo que ya estaba — ¡No encajo con ustedes! ¡Además Shane esta obsesionado conmigo y Edgar jamás me dejará en paz! —Le gritó desesperada pero se cubrió la boca cuando se dio cuenta de lo que sus labios habían soltado.

-¿Edgar? —Cuestionó él sin comprender. Jane abrió los ojos y sintió como todo le daba vueltas, comenzó a sudar y temblar, necesitaba salir de esto, necesitaba decírselo pero no quería, pero su mente la estaba traicionando.

-Edgar es el hijo de puta que quiere meter a mi papa a la cárcel o peor aun matarlo, y ya no quiere el dinero, ahora me quiere a mi —Soltó rápidamente. Parecía una niña pequeña asustada. Tom la miró sin saber que decir — Sé que mi papá es un hijo de puta también pero es mi papá y no quiero que le pase nada, estoy cansada de todo… —Le dijo con el nudo en la garganta y las lagrimas comenzaron a bajar por su rostro. Él la tomó de los hombros y la atrajo a su cuerpo abrazándola fuertemente, intentando desesperadamente, calmar su llanto— Quiero irme Tom, quiero largarme de este lugar… —Dijo ella. Tom se conmovió ante la fragilidad que estaba mostrando como pocas veces.

-Vámonos —Le dijo él separándose un poco de ella. Sus ojos brillaron y una luz de esperanza nació en ambos. —Vámonos ahora, solo tú y yo —Jane sonrió limpiándose las lágrimas. Se tomaron de la mano y comenzaron a correr con desesperaciónanhelando alejarse lo suficiente, poder aterrizar en un paraíso donde se pudiera ser enteramente feliz, donde no hubiera mal, donde solo existieran sonrisas y las lagrimas solo fueran de alegría.

Al paso que iban no tardaron mucho en llegar a la casa de Jane y poco les importó lo cansados que pudieran estar, Jane entró a casa y tomó las llaves del auto que Shane le habia regalado, se las tiró a Tom y se subió en el asintió del acompañantedejando que él la condujera tan lejos como deseara, deseando que fuera un lugar muy, muy lejano del cual no pudieran salir jamás…

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