sábado, 11 de febrero de 2012

capítulo 34: quería invitarte a salir

CAPITULO 34: Quería invitarte a salir

-Ey Tom ¿Estás ahí? —Insistía Jane pasando su mano delante de los ojos del chico.
-¿Qué? —Dijo volviendo a la realidad.

-¿No me has estado escuchando? —Tom negó lentamente —Ya —Respingó con cierto enfado — Bueno… te decía que Any y Miguel vienen para acá —Le dijo mostrándole el móvil, habia un mensaje de Any donde decía que iban llegando. — Si quieres invita a tus amigos para que seamos más —Dijo sonriendo.

Tom sacó el móvil de la bolsa de su pantalón y le mandó un mensaje a su amigo Faber, el cual no tardó ni dos minutos en aceptar la invitación.

-¡Jane! —Gritó Any venían llegando en una camioneta de aspecto antigua, con la pintura gastada y con un motor que parecía que se iba a detener en cualquier momento.

El auto por la área hasta detenerse aun lado de Jane y Tom.

-¡Hola chicos! —Saludó Any mientras se bajaba. Corrió hacia ellos y les dio un abrazo efusivo a ambos.

-Woh! Es maravilloso el ambiente aquí —Comentó Miguel mientras se aproximaba a ellos.

-¿Y que tienen de tomar? —Preguntó a Any mirando a Tom y a Jane intermitentemente.

-Emm.. —Respondieron.

-¿Por qué no vas por algo? —Le dijo a su hermano haciéndole ojitos. Miguel torció los labios con una mueca.

-Vale ¿Vamos? —Le dijo a Tom este asintió

-Apúrense que tengo mucha sed —Dijo Any abanicándose con las manos. Tom y Miguel se marcharon caminando con dirección al restaurante de Faber donde vendían cervezas.

-Qué guapo es… —Dijo Any de repente con tono de voz meloso, mirando fijamente hacia donde iba Tom. Jane la contempló durante algunos minutos hasta que comprendió a lo que se refería: A Tom.

-He visto mejores —Replicó ella con cierta indiferencia. Any sonrió y volvió la mirada a la rubia dejando de mirar a Kaulitz.

-Pues será tú porque yo no he visto nunca a alguien como él —Jane resopló con un gesto de enfado. Estaba furiosa de estar escuchando a la tonta de su prima, pero más furiosa estaba por estarse sintiendo como se sentía.

-Pues si tanto te gusta porqué no vas y se lo montan por ahí y me dejas en paz —Dijo Jane con voz seca, dio la vuelta y caminó por la área alejándose de Any.

-¿Estas enojada? —Preguntó con inocencia, fingiendo que no habia notado la reacción de su amiga.

-No, no lo estoy —Dijo con el mismo tono de voz.

-Ya, yo quiero saber que tal besa —Dijo caminando detrás de ella. Jane apretó los dientes.

-Lo hace muy bien —Murmuró Jane casi sin darse cuenta.

-¿Lo has besado? —Dijo Any llegando a lado de su amiga, la miró con ansias esperando que respondiera.

-Claro que no…

-Te he escuchado bien

-Se supone que estaba borracha… —Dijo Jane con una sonrisilla de vergüenza. Any alzó las cejas con impresión.

-¿Y qué tal?

-Te dije he visto mejores, lo decía porque lo sé…

-Ya…

-Mira Any como dejemos de hablar de esto…

-Vaaale, no hablemos más —Dijo cruzándose de brazos.

El humor de Jane habia mejorado a partir de ahí pero en cuanto Faber llegó en compañía de Lina, volvió a empeorar.

Any de personalidad sociable y carismática no tardó en entablar conversación con Lina. Jane hablaba más con Faber porque al menos él no le dedicaba miradas de desprecio y repulsión.

Dos horas habían pasado ya, y en la hielera quedaban unas cuantas cervezas. Lina se tambaleaba de un lado a otro y reía estúpidamente a causa del alcohol. Otro preso de los efectos de esa sustancia eran Miguel y Faber quienes no paraban de hacerle al tonto. El resto estaban bastante sobrios.

-¿Alguien quiere otra cerveza? —Preguntó Tom mientras se ponía de pie, estaban sentados a la orilla de la playa con los pies en el agua.

-¡Yo! —Gritó Lina antes que nadie.

-¡Yo también! —Dijeron Faber y Miguel al mismo tiempo.

Nadie pidió másasí que Tom se marchó rumbo a la camioneta, que era donde estaba la hielera con cervezas.

Any se levantó un poco después y llegó a su lado.

-¿Me pasas una? —Le dijo, Tom la miró y sacó una cerveza más de la hielera.

-No tomas mucho no? —Le dijo él, ella sonrió.

-No pero no quería que me tomaran por boba —Dijo sinceramente. Tom sonrió ante la sinceridad de la chica.

-¿O tomas solo cuando estas pescando?

-Por supuesto, solo cuando pesco así llamo más la atención de los peses —Dijo reprimiendo una sonrisa. De repente se puso seria y Tom se dio cuenta — Oye… —Le dijo con indecisión —es que —Volvió a dudar —es que quería invitarte a salir, volvemos a casa en dos días y como no conozco a otro chico… —Dijo rápidamente de manera torpe. Se mordió el labio con cierto nerviosismo esperando que Kaulitz le respondiera. Él entrecerró los ojos y se quedó serio durante un momento, el cual fue eterno para Any.

-No puedo —Le dijo de golpe, Any no puedo ocultar su sorpresa y abrió los ojos —Veras… —Dijo él — Yo también te quería invitar a… —El rugido de un motor le interrumpió junto con el rechinar de llantas, un auto se aproximaba a gran velocidad.

-Creo que viene hacia acá —Dijo Any cuando vio que el auto seguía el mismo camino en que ella y Miguel habían llegado —¿Quieres son? —Tom no respondió pero sabia la respuesta, conocía ese auto y era seguro que las cosas no iban a ir bien.

…

El auto se detuvo frente a ellos, derrapando en la arena, quedando muy cerca de la camioneta de Miguel.

-¿Ey está Jane? —Preguntó Lamb con voz de mando mientras bajaba del auto.

-¿Para qué la quieres?

-¿Está o no está? —Volvió a preguntar del mismo modo.

-Si está —Dijo Any atemorizada por el tono en que hablaba.

-¡Jane! ¡Jane!—Gritó llamándola. Todos habían permanecido ajenos hasta que escucharon los alaridos de Lamb. Jane se levantó de golpe al reconocer la voz.

-¿Qué quieres? —Cuestionó con voz seca, Lamb sonrió.

-Vámonos Shane te necesita —Dijo dando la vuelta para ir a su auto pero Jane no se movió.

-Si ella no quiere ir no irá —Replicó Tom, Lamb contrajo los músculos del rostro.

-No te metas —Le dijo con enfado.

-Si lo hago —Le retó Kaulitz y avanzó dos pasos hacia él.

-Mira Kaulitz de mierda no me toques las narices —Le amenazo y en ese mismo instante un arma apareció apuntándole directo a la cabeza, Tom retrocedió.

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