Hola! traigo capítulo y bueno hago esta introducción
porque va con video, y no sé... me gustaría que lo pusieran a reproducir puesto que es perfecto para el momento..
Gracias :D
(Denle play al video antes de comenzar :D)
-¿Si no lo eres porqué sigues con él cuando ni
siquiera soportas estar a su lado? —Habló detrás de ella, entonces se detuvo.
-¿¡Tú qué sabes!? —Gritó realmente furiosa — ¿Cómo
puedes estar tan seguro que no puedo estar a su lado? ¿A caso debo grabarnos en
las noches para que nos creas? —Escupió con ironía. El rostro de Tom perdió
color e incluso el poco brillo que quedaba en sus ojos cafés desapareció como
por arte de magia.
Jane cerró los ojos con fuerza, se había pasado de la
raya.
-Tom… yo… —Intentó decir mientras alargaba el brazo
hasta que su mano llegó a tocar la de él. Tom inmediatamente se apartó como si
su contacto quemara como un fierro enrojecido por las llamas.
-Era todo lo que necesitaba —Dijo con la voz llena de
dolor.
-Perdóname —Susurró, pero la palabra quedó flotando en
el aire hasta que se desvaneció.
-A puesto que ni siquiera sabes por qué estuve en la cárcel…
—Jane mantuvo la mirada en sus zapatos.
-Porque entraste a robar con Sam y sus amigos —Respondió
a duras penas.
-Con que sepas eso, es suficiente.
-¿Lo hiciste para ayudar a mi padre? —Cuestionó, había
pensado en esa posibilidad pero no estaba segura.
-Sí, aunque Bill nunca te entregó el dinero… —Jane
levantó el rostro para verlo a la cara. Su rostro estaba increíblemente pálido
y sin vida, tanto que quiso acariciarlo una y otra vez hasta que entrara en
calor —Igual, después me enteré que aunque Bill te lo hubiese dado, no lo
hubieras necesitado… tu padre ya estaba en libertad para ese momento.
-Yo tenía que hacer las cosas a mi manera…
-¿Y tu manera es aceptar la ayuda de Shane y no la
mía?
-No quería que te metieras en problemas por mí. Nunca
he querido eso para ti.
-¿Por qué nunca has podido entender mis razones? Yo
tampoco quiero que estés en problemas, que sufras, que tengas esa coraza llena
de hostilidad, que seas tan infeliz.
Jane no quiso responder nada a ello, a cambio de eso
dijo:
-He regresado con Shane.
-Eso ya lo sé… ¿Cuánto se supone que debo esperar?
-Nada, no lo hagas, no creo que pueda volver a ti —Musitó
con voz débil.
-Tienes razón, justo en este momento no creo poder
esperarte —Escupió con voz tan fría como dolorosa.
…
-¿Algo más que desee señor? —Cuestionó mirando un
hombre de mediana edad, con piel blanca como la leche y ojos cafés, casi negros,
que había permanecido delante de ella mirándola fijamente.
-No, rubia, muchas gracias —Le dijo y le giñó un ojo.
Jane sonrió al ver al hombre marcharse con la botella
de vino que acababa de comprar pegada a su regazo. Luego volvió la vista a la pantalla
plana colocada en lo alto de la pared, frente a ella, donde estaban pasando un
especial de Nirvana.
-¡Jane! ¡Jane! —Una voz se alzó al tiempo que la
puerta de cristal se abría. Era Elena.
-¿¡Qué sucede!?
-He comenzado a salir con… —Hizo una pausa dejando
intrigada a la rubia quien rodó los ojos
exasperada.
-¿Lamb? — Elena Resopló haciendo una mueca.
-No, he aceptado salir con Miguel, tu primo. —Jane
abrió los ojos mientras sonreía.
-¡Eso es estupendo! —Exclamó lo más sincera que pudo.
En realidad le molestaba un poco saber de parejitas y todo que tuviera que ver
con eso.
-Lo sé, lo sé… esta tarde me invitó a ir a su casa, le
dije te invitaría ¿quieres venir? —Jane tragó en seco.
-No-o —Dijo costosamente —Tengo que atender el bar, ya
sabes que si no lo hago mi padre me mata y luego tengo ir con Shane a una
fiesta en la noche.
-Mmm…
-Vale, tampoco quiero ver a Any —Admitió.
-Pero es tu prima, algún día la veras… y por Tom…
-Él no quiere verme y yo tampoco a él.
-Y de seguro estará con Any ¿verdad? —Musitó Elena,
Jane no respondió — ¿Crees que estén ya saliendo formalmente?
-No sé y no me interesa Elena.
-Les preguntaré si los veo —Jane resopló enfadada —Llevan
meses paseándose juntos por el todo el pueblo, aunque jamás les he visto
tomados de la mano o darse un beso —Comentó Elena casi más para sí misma que
para Jane.
-¿Quieres sólo dejarme en paz? estaba viendo
tranquilamente la televisión hasta que tu llegaste.
-Uy, lo siento. Olvidaba que cada día estas de peor
humor —Dijo. —Bueno, nos vemos entonces, deséame una buena noche —Jane
permaneció con la mirada clavada en la pantalla con el ceño fruncido. Elena
decidió marcharse sin agregar nada más.
En cuanto Elena se marchó tomó el control de la tv y
la apagó. Se volvió hacia la estantería llena de botellas de vino, vodka y
tequila. Sacó una botella transparente con vodka dentro, se sirvió un poco en
un vaso alargado añadiéndole jugo de arándanos, cubitos de hielo, y después lo
bebió con calma.
Algo dentro no estaba igual que antes, aunque
quisiera. Todos los días amanecía con dolor en el pecho, pero ella sabía que
más que ser provocado por una enfermedad, lo que sentía era mucho más
complicado que eso. Era un dolor agudo en su corazón que no se marchaba con
nada de lo que tenía actualmente y eso lo hacía aumentar más la intensidad.
Los meses había pasado tan rápido, ahora trabajaba en
un bar que su padre había conseguido abrir hacía apenas unas semanas con un
préstamo que le concedió uno de los hombres poderosos del pueblo; también,
salía con Shane y le ayudaba en los negocios como siempre lo había hecho,
aunque ahora él pasaba muchísimo más tiempo en la ciudad que el pueblo. Shane
seguía tan obsesionado en ella como en un principio y la verdad era que para
Jane nada, que tuviera que ver con él, le agradaba. De hecho, sentía repulsión
sólo de recibir una llamada suya, de escuchar su voz manipuladora, de pensar en
sus besos y caricias; las cuales se sentían como si le estuviesen pasando un
cepillo de cerda de alambre en los lugares que le besaba o tocaba. Aunque
últimamente casi podía decir que no sentía nada.
La relación con Shane había marchado ‘bien’ por dos
razones; una, porque hacía casi todo lo que le pedía y evitaba a toda costa las
discusiones; y dos, porque no había visto a Tom en todo este tiempo, al menos
no de cerca. Lo cual era realmente difícil, más que soportar a Shane. No ver a
Tom le ocasionaba ese dolor inmenso en el pecho, sobre todo porque su recuerdo
seguía intacto como si hubiese ocurrido ayer. Incluso, en ocasiones, se
despertaba con la sensación de que el tiempo no había pasado y que iría a la
escuela y se sentaría junto a él. Pero ya no era así, y jamás lo volvería a
ser.

Incluso Tom había cambiado para estas fechas. La última
vez que lo había visto, hacia dos semanas exactamente, se veía totalmente
distinto. En aquella ocasión iba con Any, quien sonreía por cada cosa que él
decía o hacía. Jane los había estado observando desde el otro lado de la calle
deseando con toda el alma ocupar el lugar de la pelirroja.
Pero, lo diferente
en él, además de la vestimenta que constaba de chamarra negra de cuero, con
camisa obscura ajustada al cuerpo tipo resaque y pantalones apenas dos tallas
más que la de él; era que Tom lucia distinto, de una manera perturbante. Un
aire de confianza e incluso felicidad le rodeaban con tal intensidad que en
aquel momento Jane sintió un poco de envidia. Pero además de sentir envidia
sintió algo más; dejó escapar un jadeo al reconocer que le ponía demasiado, más
que antes, porque ahora además se lucir guapo, tierno y amigable, ahora también
resultaba increíblemente sexy.
...
-¿Le has invitado a venir? —Cuestionó él en cuanto la
chica de risos rojizos estuvo lo suficientemente cerca para escucharle.
-No, bueno sí… lo que pasa es que Elena llegó y bueno,
ya sabes… como que querían privacidad —Dijo mientras se sentaba a su lado,
donde había estado anteriormente.
Tom no dijo nada, simplemente se dedicó a mantener la
mirada fija en el lago, en el cual se reflejaban claramente las nubes que
paseaban en el cielo azul intenso, así como los árboles que había a la orilla
del agua.
-Te traje esto —Dijo alzando una botella delgada, la
cual contenía alcohol y era de sabor durazno.
-Gracias —Respondió él pensativo. Sus recuerdos
seguían poblados de imágenes de Jane, pero cuando estaba con Any su mente
parecía estar en blanco y cada minuto que pasaba a su lado se convertía en un
pincelazo lleno de nuevos recuerdos.
Cuando volvió el rostro hacia Any esta tenía la cabeza
agachada con una expresión en el rostro como las que solía poner al principio
cuando hablaban de Jane, hacía mucho tiempo que no veía aquel rostro bonito tan
decepcionado.
-An…
Ella tardó en levantar mirada y cuando lo hizo trató
de sonreír, porque sabía que no debía tener esa reacción; Tom nunca le había
prometido nada.
-¿Crees que deberíamos ir con ellos..? Así platicamos
y nos reímos de las tontadas que dice mi hermano —Dijo rápidamente como pudo
advirtiendo que Tom estaba por hablar.
Se iba a poner de pie con aquella nueva expresión
despreocupada y sumamente falsa, pero Tom la sostuvo y ella volvió a sentarse
al perder el equilibrio.
-Any, escúchame —Ella tragó al escuchar su voz seria,
como pocas veces. Sus ojos cafés le miraron tan fijamente que creyó
desfallecer; e incluso esa sensación aumentó cuando Tom se acercó a ella,
reduciendo escandalosamente la distancia que los separaba. Any alzó las cejas
con sus ojos vidriosos y su rostro pasmado al mismo tiempo que contenía la respiración.
-Cuando estoy contigo —Dijo él después de un rato con
voz extraordinariamente suave — me siento demasiado bien. Hablar contigo sobre
cosas sin sentido, reír hasta que nos duela el estómago, venir al lago cuando
estamos tristes o felices y beber tranquilamente... —El pecho de Any comenzó a
bajar y a subir a un ritmo rápido que Tom pudo notar — Estoy cansado de ver esa
expresión en tu cara cuando Jane sale a flote y quiero que sepas que cuando
estoy contigo no pienso en nadie más que en ti.
-¿Qué es lo que estás diciendo? —Logró pronunciar
ella.
-Que ya no quiero andar por ahí como si fuésemos novios
sin serlo; sabiendo que no somos amigos, nunca lo fuimos y nunca lo seremos.
Any iba a replicar, seguramente con un buen argumento
pensó Tom; pero cuando se dio cuenta de lo que iba hacer se calló y esperó
ansiosamente.
Unió su boca con la de él recibiendo un beso calmo y dulce.
-Continuará...
Gracias por leer y esperar tanto a esta irresponsable chica.
-Continuará...
Gracias por leer y esperar tanto a esta irresponsable chica.


