Antes de comenzar debo decir gracias a quienes siguen esta historia, de verdad que me animan :) Y bueno el capitulo va con canción asi que yo recomiendo que la pongan donde indica.
Su corazón latió acelerado ordenándole que moviera los pies para ir detrás de ella. A pesar de que se detuvo un momento para pensarlo, no tardó demasiado en comenzar a andar.
No sabía por qué lo estaba haciendo, no sabía qué esperar: si hablar con ella o solamente contemplarla a lo lejos, ambas opciones le estremecían con solo imaginarlas. Tom no tenía idea que iba a suceder, solamente obedecía a su corazón aunque ello significara traicionarse a sí mismo, aunque después se sintiera un idiota por no recordar lo que había pasado y sobre todo por desechar tan rápidamente la inminente verdad: Jane no suspiraba por él, como él lo hacía por ella.
No sabía por qué lo estaba haciendo, no sabía qué esperar: si hablar con ella o solamente contemplarla a lo lejos, ambas opciones le estremecían con solo imaginarlas. Tom no tenía idea que iba a suceder, solamente obedecía a su corazón aunque ello significara traicionarse a sí mismo, aunque después se sintiera un idiota por no recordar lo que había pasado y sobre todo por desechar tan rápidamente la inminente verdad: Jane no suspiraba por él, como él lo hacía por ella.
Llegó al patio a paso rápido y siguió la dirección que había tomado Jane.
Para fortuna de Tom los pasos de la chica eran lentos por lo que no tardó mucho en ir caminando a unos cuantos metros alejado de ella.
Observó a distancia su melena rubia, brillante y larga que se mecía al compás del viento, estaba extasiado, sus movimientos sensuales y elegantes lo volvían loco. Entrecerró los ojos y dejó escapar un débil jadeo, Jane le ponía más de lo que aparentaba.
Para fortuna de Tom los pasos de la chica eran lentos por lo que no tardó mucho en ir caminando a unos cuantos metros alejado de ella.
Observó a distancia su melena rubia, brillante y larga que se mecía al compás del viento, estaba extasiado, sus movimientos sensuales y elegantes lo volvían loco. Entrecerró los ojos y dejó escapar un débil jadeo, Jane le ponía más de lo que aparentaba.
De repente la rubia giró medio cuerpo y cruzó mirada con él.-¿Estas siguiéndome? —Cuestionó levantando una ceja. Su expresión era sumamente seria pero en el fondo se sentía emocionada al saber que él no la había hecho aun lado como quería hacerle creer.
-No, yo voy hacia los baños —Mintió estúpidamente y se supo descubierto.
-Que yo sepa los baños están al otro lado de la escuela… —Tom desvió la mirada — Y… ¿Me estas hablando? Creí que ya no me dirigías la palabra.
-Si te estaba siguiendo… —Declaró. La expresión en el rostro de Jane se relajó automáticamente al escuchar aquellas palabras, no pensó que fuese a ceder tan rápido.
Sus ojos permanecieron unidos durante unos instantes.
-Jane yo… —Intentó decir mientras avanzaba unos pasos más, quería contemplarla más cerca.
-¿Tu…? —Incitó ella para que terminara de hablar.
-Quería saber cómo estabas —Dijo como pudo pues su corazón y cerebro le ordenaban que pronunciara aquellas dos palabras: Te extraño
-Estoy bien —Respondió un poco confundida. — ¿Por qué lo preguntas?
-Bueno es que Jaime me contó que Shane vendrá al pueblo
-Oh, eso. No lo he visto, la verdad no sé si ya llegó.
-¿Y va venir tu amigo por ti? —Se refería a Nico. Jane se encogió de hombros y le dedicó una mueca.
-Nico se ha ido.
-¿¡Qué!? —No pudo evitar el tono asustado en su voz, sabía que sin él Jane corría peligro.
-Le pedí que se fuera, quería hacer esto sola —Le contó Jane.
-¿¡Sabes el peligro que significa eso!? —Exclamó Kaulitz.-Sí, lo sé. Y por lo mismo prefiero que sigas enojado conmigo —Replicó Jane con irritación.
-Sí, y podría estarlo porque cada vez que lo recuerdo me hierve la sangre pero al mismo tiempo recuerdo lo que me dijiste, que lo habías hecho para olvidarte de mi… —Jane cerró los ojos un momento.
-Sí, para eso lo hice —Admitió —pero veo que ya no lo necesito, tú me olvidaste primero… —Tom frunció el ceño — ¿O te crees que no vi como Any y tú se besaban?
-Me alegra que saques el tema —Jane se cruzó de brazos — Any no me interesa
-Sí, claro. Se nota a kilómetros —Ironizó ella muy enfadada.
-Eso lo sabes muy bien —Afirmó él.
-¿Sabes? Me da igual. —Dijo fingiendo indiferencia.
-¿Algún días vas a dejar de fingir que no te importa?
-Mira Tom, lo mejor es que me dejes sola, si alguien nos ve…
-¡Qué nos veas! —Escupió bastante molesto.
Jane chasqueó la lengua y volvió al camino que llevaba antes. Estaba desquiciada, y el deseo de estar siempre a su lado la estaba consumiendo. Caminó unos dos metros sintiendo los pasos de él detrás de ella, llegó hasta una macetera de un árbol frondoso y se sentó al borde.
Sacó un cigarrillo de su chaqueta y un encendedor y comenzó a fumar.
-¿Quieres que te lleve a casa? —Le preguntó Kaulitz con voz tranquila mientras se sentaba a su lado. Jane negó repetidas veces.-No, gracias, le voy a llamar a mi papá… —Dijo antes de llevarse el cigarrillo a la boca y darle una calada. Tom observó extasiado aquel acto.
-Ah…
Hubo algunos minutos de silencio que les dio oportunidad a ambos de escuchar las copas del árbol mecerse al compas de la brisa. Jane suspiró sintiéndose muy tranquila y disfrutó del hecho de tenerlo a su lado.
-Jane —Pronunció él y Jane volteó a verlo. Sus ojos se encontraron. — ¿Puedo volver a verte? —Ella sonrió débilmente antes de contestar.
-¿No nos estamos viendo?
-No me refiero a eso… —Dijo él mirando hacia el frente, Jane permaneció quieta observando sus movimientos.
-Sé lo que quieres decir —Reconoció ella.
-No me importa lo que sucedió en el bar, no me importa lo que pudiste hacerle antes a Bill o si eres parte de los amigos de Shane, o si mañana me cambias por otro… —Su corazón se comprimió al escuchar esas palabras y quiso responder algo pero no podía, no podía siquiera decir ni lo que sucedía dentro de ella. —Te quiero y estos días sin verte, sin hablarte, han sido los más largos de mi vida.
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El despertar esta mañana había sido una tarea difícil, antes de dormir había hablado largo y tendido con Bill sobre todo lo que pasaba por su cabeza, sobre los sentimientos hacia Jane y sobre lo que pasaba con Any. En ese momento había quedado convencido de que Jane ya no era una opción y juró mantenerse alejado como lo había decidido días antes. Pero en cuanto abrió los ojos esta mañana su corazón palpitó y le dijo a gritos que lo que menos quería era estar alejado de ella, que la necesitaba y que volviera a buscarla, que no se rindiera jamás porque Jane era el amor de su vida, a pesar de todo.
Y esa era la razón de estar ahí, diciéndole todas esas cosas.
-También han sido días difíciles para mí, sobre todo ahora que has estado saliendo con Any —Tom sonrió.
-¿Celos? —Jane carcajeó un poco y se acercó a él, dejó recargada la cabeza en su hombro sintiéndose como si estuviera en la cima del cielo.
-Un poco. Sabia que tus sentimientos hacia a mí no habían cambiado pero tenía miedo de que con el paso de los días Any te hiciera sentir cosas.
-Jamás podría hacerlo, te quiero más de lo que crees —Ella sonrió para si misma. Pudo identificar la pena recorrer su pecho — ¿Qué? —Cuestionó Tom al notar su reacción.
-Eso me preocupa…
-¿Por qué te preocupa?
-Por que sé lo mucho que me quieres, lo mucho que esperas de mí —Suspiró —Y no sé si pueda quererte de la manera en que tú lo haces, o si pueda ser todo lo que crees…
…
-¿Vamos a clases? —Cuestionó Jane. Estaba recostada sobre las piernas de él, mientras esté recorría su rostro con las yemas de sus dedos queriendo memorizarse cada detalle de su cara.
-Quiero quedarme aquí —Murmuró Tom mirándola fijamente. Le encantaba el color de sus ojos y como estos brillaban al encontrarse con los rayos de sol, como el cielo azul se fusionaba con el azul de sus pupilas; adoraba el timbre de su voz tranquilo y pausado cuando andaba de buen humor, o fuerte y firme cuando estaba furiosa.
-¡Ya han tocado el timbre! —Exclamó una voz femenina cerca de ellos. El cuerpo de Jane se tensó al instante y seguidamente comenzó a hiperventilar. Quería separarse de Tom al instante pero sabía que si lo hacía llamaría más la atención.
-¡No! ¡Hay que llegar tarde! —Gritó alguien más seguido de un montón de palabras incomprensible. Un grupo de chicos pasaron frente a ellos riendo y tonteando, Jane comenzó a respirar cuando se perdieron en los salones del fondo.
-Venga, será mejor que nos vallamos —Dijo Jane. Se levantó y expulsó el aire de sus pulmones tratando de tranquilizarse. — Muévete —Le dijo seriamente al ver que Kaulitz permanecía inmóvil.
-No te voy a ocasionar problemas, y voy a tratar de evitarlos —Le dijo él al ver su rostro consumido por la angustia. En sus labios rojos se formó una sonrisa y su expresión se relajó al escuchar aquellas dulces palabras. Él hacia todo por ella.
-Debes jurarlo
-Lo juro —Dijo Tom firmemente. Se levantó y se acercó a Jane.
-¡Ya han tocado el timbre! —Exclamó una voz femenina cerca de ellos. El cuerpo de Jane se tensó al instante y seguidamente comenzó a hiperventilar. Quería separarse de Tom al instante pero sabía que si lo hacía llamaría más la atención.
-¡No! ¡Hay que llegar tarde! —Gritó alguien más seguido de un montón de palabras incomprensible. Un grupo de chicos pasaron frente a ellos riendo y tonteando, Jane comenzó a respirar cuando se perdieron en los salones del fondo.
-Venga, será mejor que nos vallamos —Dijo Jane. Se levantó y expulsó el aire de sus pulmones tratando de tranquilizarse. — Muévete —Le dijo seriamente al ver que Kaulitz permanecía inmóvil.
-No te voy a ocasionar problemas, y voy a tratar de evitarlos —Le dijo él al ver su rostro consumido por la angustia. En sus labios rojos se formó una sonrisa y su expresión se relajó al escuchar aquellas dulces palabras. Él hacia todo por ella.
-Debes jurarlo
-Lo juro —Dijo Tom firmemente. Se levantó y se acercó a Jane.
Huir, permanecer, arriesgarse, evitarlo, enfrentarlo; cualquier opción era complicada para Jane. Su corazón latía cada vez que sus ojos se fundían en una mirada y no quería alejarse pero no sabía cómo hacerlo, cómo amar, cómo ser constante en algo. Jamás lo habia sido, no de esa manera. Sus padres jamás se trataban con amor, nunca los vio dedicarse una caricia de amor o palabras cursis de enamorados. ¿Cómo afrontar esto? ¿Cómo no salir huyendo sino tenía idea de lo que debía hacer? ¿Cómo no tener miedo si ella conocía los alcances de la maldad?
Un roce de labios le hizo volver a la realidad y se encontró con Tom dedicándole esa mirada arrebatadora que la dejaba sin aliento.
-Perdona todas mis estupideces —Susurró Jane con voz débil e inició una lucha contra su garganta, la cual quería cerrarse en un nudo.
Él sonrió antes de responder a aquella petición y cuando lo hizo le plantó un beso apasionado en los labios.
Un roce de labios le hizo volver a la realidad y se encontró con Tom dedicándole esa mirada arrebatadora que la dejaba sin aliento.Él sonrió antes de responder a aquella petición y cuando lo hizo le plantó un beso apasionado en los labios.
Continuará...
