domingo, 12 de febrero de 2012

Capítulo 61: “Estas estúpidamente enamorada de él”



Luego de estar sentada unos minutos en aquella banca, se levantó y caminó por la plaza, quería distraerse un poco pero irremediablemente sus pensamientos caían en Kaulitz casi sin darse cuenta, era un tanto torturante. La culpa se apoderaba de ella y le recordaba lo cobarde y desgraciada que había actuado con él. Kaulitz no se merecía eso, no se merecía su traición y menos una tan vil y rastrera como la del sábado. Si él no hubiera aparecido en ese momento seguramente se lo hubieran montado en algún lugar del bar.
Jane sabía perfectamente que lo que existía –o existió – entre ellos era muy fuerte e increíble, y lo que provocó que fuera al bar esa noche no fue otra cosa más que a eso que comenzaba a crecer en su corazón. Ese sentimiento que fuerte y a la vez confuso, pero ante todo maravilloso.
Ella lo sabía, tenía mucho miedo a amar de esa manera que le proponía él, miedo a no ser lo suficientemente buena, de lastimarlo o salir lastimada, y miedo de equivocarse otra vez.

…

En el centro de la plaza estaba reunido un grupo de chicas las cuales conversaban muy animadamente, Jane las reconoció al instante. Eran amigas de Shane y siempre estaban en las fiestas y reuniones que organizaban en el pueblo, de alguna manera eran amigas de ellas también.
Jane se acercó y vio que entre ellas estaba Elena, y también Kenya, con la que Shane la había engañado tan infamemente, tal y como ella lo había hecho Tom.
-Hola —Saludó en cuanto estuvo a una distancia considerable. Las miradas de las chicas se enfocaron en ella, algunas alzaron las cejas, otras tantas la miraron con superioridad y otras ni siquiera mostraron interés y volvieron a lo que estaban.
-¿Pasa algo? —Cuestionó totalmente extrañada por la actitud que tenían, generalmente eran ellas las que la buscaban.
-Pasa que no queremos que estés cerca de nosotras —Respondió su ex amiga. Jane sonrió, era increíble cómo le hablaba, en otro momento no se hubiera atrevido si quiera a mirarla. —Sin Shane no eres nadie —Algunas chicas asintieron otras permanecieron con expresión sumamente seria.
-¿No soy nada sin él? —Cuestionó realmente impresionada.
-No, lamentablemente… bueno afortunadamente, ya no eres nadie. —Jane mantuvo la sonrisa.
-Sí, Jane has perdido tu estatus —Contestó otra, una rubia operada.
-Por fin estas pagando todo lo que nos hiciste —Dijo una más con voz temerosa. Sabía que Jane era capaz de muchas cosas.
-Yo te deseo suerte, chao —Le dijo Kenya mientras sacudía la mano para que se marchara, estaba disfrutando del momento.
-Miren zorritas de m|erda —Comenzó Jane, unas cuantas chicas retrocedieron con temor.
-Jane no tiene caso —Interrumpió Elena.
-Tú ni me hables —Replicó furiosa. Tomó aire profundamente y se pensó lo que iba a decir. —No tiene caso —Dijo — no me hablen si no quieren, siempre supe que estaban ahí por interés, sólo hacía falta que hicieran esto para comprobarlo. Y tú —Apuntó a Kenya —gracias por haberte metido con Shane, sino los hubiera descubierto aquella noche seguramente ahorita seguiría con ‘ese’ perdiendo mi tiempo —si no fuera por eso no hubiera sido amiga de Tom.

Les dedicó una sonrisa sin ganas y dio la vuelta para marcharse.
No se creía lo que acababa de suceder, era increíble como las personas actuaban por conveniencia.
-Olvídalas, Jane —Dijo Elena detrás de ella. Jane no respondió nada, está muy molesta. —Oh vamos Jane —Suplicó.
-Estabas con esas y me odian…
-Pues que querías, has estado estudiando toda la semana, no tuve más remedio.
-Elena —Dijo con voz pausada —Tengo que sacar el semestre sino no me gradúo.
-Ya lo sé… —Jane suspiró.
-Ya no importa —Dijo — ¿Mejor cuéntame que fue eso? —Señaló hacia atrás, donde estaban las chicas.
-Pues se enteraron que cortaste a Shane y como la mayoría te tiene envidia… pues ya sabrás, las muy zorras están felices porque creen que será tu ruina, de hecho todos lo dicen… y estoy segura que quieren tener tu lugar
- Que irónico, antes se desvivían por mí… jane esto, jane aquello…
-Hipócritas, eso es lo que son —La rubia asintió — No les hagas caso, mejor compremos un café — dijo con una sonrisa, tratando de animar a su amiga.
No tardaron mucho en llegar a la cafetería pues el local estaba pasando la calle.
-¿Qué vas a querer? —Preguntó Don cesar, el dueño del café.
-Mmm… quiero un café americano con vainilla y crema —Dijo Elena sonriendo. El hombre asintió.
-Y yo quiero —Dijo Jane mirando el letrero que estaba pegado en la pared donde estaba el menú y los preciosos. — un cappuccino con leche deslactosada — El hombre asintió y se puso hacer su trabajo.
-Aquí tienen señoritas —Puso los vasos sobre el mostrador pocos minutos después, Don Cesar era realmente rápido.
-Gracias Don Cesar — dijeron al unísono después de pagarle.
Cada una tomo su pedido y Elena tomó una canastita con galletas cortesía de la casa.
-Hay que sentarnos aquí —Le dijo Elena saliendo del local, había tres mesitas con soleras especiales para los clientes de la cafetería. Jane aceptó sin realizar ningún comentario.
-A esas zorras sólo hay que ignóralas, no tienen importancia. Claro! Ahora que saben lo que está pasando, que saben que ya no estás con Shane quieren verte en el suelo. ¡Ilusas!
-¿Sabes? Me tiene sin cuidado.
-¿Entonces por qué tienes esa cara?
-No sé si quieres escucharlo… —Suspiró —Vas a pensar que soy un fastidio, que estoy loca, que no debería estar pensando en esto…
-No me digas —Ironizó — Kaulitz —Adivinó sin demasiado esfuerzo. Jane asintió rápidamente.
-Sigo pensando en que me pasé…
-Te portaste como una P —Dijo Elena muy sinceramente.
-¡No te pases! —Reclamó Jane indignada — Bueno… un poco… —Elena alzó las cejas — Vale, mucho. Me porté como una real puta. —Elena sonrió safisfecha.
-Tu estas estúpidamente enamorada de él ¿Verdad? —Los ojos de Jane brillaron intensamente al recibir aquel azotador cuestionamiento.
-No lo llamaría de esa manera…
-Puedes engañarte a ti, pero a mí no me puedes engañar —Sentenció Elena.
-Creo que lo que pasó en el bar fue lo mejor —Comenzó Jane pasando de largo el tema —Fue la única manera en la que él se alejó de mí —Elena asintió — Si lo hubiera planeado no me hubiera salido tan bien…
-Sí, estoy de acuerdo. Fue lo mejor para él pero ahora que te veo dudo que sea lo mejor para ti Jane —Ella bajó la mirada.
-Yo estoy muy bien —Aseguró.
-Mentira —Confrontó Elena — No me gustaba que estuvieras con él, que fueras su amiga, lo admito, pero la realidad es que jamás en vida, y mira que te conozco desde siempre, te habia visto sonreír como lo hacías cuando estabas a su lado, o como cuando me hablabas de él… —El corazón de Jane se aceleró. No necesitaba que su amiga se lo dijera, ella lo sabía muy bien — ¿Realmente quieres estar lejos de él? —Jane negó rotundamente mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos.
-No pero… —Se aclaró la garganta mientras se tragaba las lágrimas — no sé si pueda ser todo lo que él espera de mi… —Inhaló y exhaló —No quiero hacerle daño y sinceramente dudo mucho que pueda cambiar sólo por él…

El motor de una moto interrumpió el hilo de pensamientos en la cabeza de Jane, ambas mantuvieron la mirada fija en el vehículo esperando reconocerlo, sin embargo ninguna lo habia visto antes.
La moto se detuvo frente a la cafetería y para cuando lo hizo Jane ya habia reconocido al conductor. Echó el cuerpo hacia atrás lanzando un suspiro inaudible.
-¿Tom? —Cuestionó Elena.
Jane vio como el acompañante bajó rápidamente y cómo la mirada de Tom se centró en ella, vio la suplica en sus ojos cuando miró a su hermano pero este no le hizo caso, al contrario corrió hacia dentro del local.
Tom bajó lentamente y siguió a Bill sin volver la mirada a Jane.
-¿Quién es? —Cuestionó Elena con la boca abierta. Miró a Jane exigiendo respuesta, quería saber quién era aquel chico alto y delgado, músculos y apuesto. —¡Dime! —Jane sacudió la cabeza y miró a Elena.
-Es el hermano de Tom… Bill —Elena abrió la boca y sin querer se le escapó una carcajada
-Estas bromeando, ese no puede ser Bill Kaulitz
-Pues lo es —Murmuró Jane mientras que Elena seguía con la boca abierta sin salir de su asombro.

…

-¿Qué vas a pedir tú? —Preguntó Bill mientras miraba releía el letrero en la pared. Al no escuchar respuesta de Tom se volvió hacia él — ¿Qué tienes?
-Nada… ¿Qué vas querer? —Bill entrecerró los ojos y volvió la vista al letrero.
-Un cappuccino…

5 comentarios:

  1. Aww! Me lei el anterior pero no me queria detener a comentar sin haber leido el otro!:DD jajaja!xdd PORRRDDIIIOOOSS! vas a matarme! esque que pueblo tan chico! caray! ella no puede salir a la esquina por que se lo encuentraaa! jajajaj!xdd pero juro que lo ammee!:DD aww! a la Elena se le calló la baba con Billo!♥ Es que se puso buenizizizziimo!:DDD jajaja!xddd si la imagen que da es la que tiene ahora, ppfff!! esta ssshhh! jajaja!xdd weno, me encanto el capitulo!:DDD

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  2. Ok, necesito que subas un capítulo porque sino voy a morir.

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  3. Holi. subí el resto de capítulos que faltaba subir para completar los 16 que estaban en mi flog, espero que te pases a leer ~♥

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  4. Hola, vengo a avisarte que subí el capítulo 17 de mi primer fic Amor Prohibido. Me gustaría que pasaras y comentaras que te pareció. Desde ya Muchas Gracias por leer y comentar.
    Un beso ~♥

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  5. Porfin... quiero saber que mas sucede... me vas a dejar asii??? lloraré si no actualizas te espero en mi Blog! ;D

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