Se separó de él con una sonrisa amplia, tomó su mano y lo jaló llevándoselo con ella. Lo guío hasta las escaleras y comenzaron a subir a paso desesperado. Rápidamente llegaron hasta una puerta blanca que estaba al costado derecho del pasillo.
Antes de abrir, la pelirroja volvió hacia Kaulitz, este aprovechó el momento para volver a unir sus bocas, un beso intenso que le dio toda la seguridad que necesitaba.
Sus sentimientos flotando en el aire libremente, danzando, yendo y viniendo, disfrutando de la falta de razón. Sus cuerpos se encontraron entre caricias temerosas pero a la vez apasionadas, besos salvajes que robaban la respiración del otro hacían pensar que el momento era perfecto y mágico y que jamás debía terminar.
Se tumbaron en la cama ambos ligeramente desnudos, habían arrojado la camisa del otro en algún lado.
Tom estaba poseído por la pasión, Any era hermosa en todos los sentidos de la palabra. Tenía un bonito cuerpo, su piel era clara y suave, y sus cafés claros brillantes, su sonrisa perfecta y su carácter como el de un verdadero ángel, jamás la había visto furiosa. Era naturalmente sexi pues usaba muy poco maquillaje y no gastaba su tiempo arreglándose, además esos rizos cobrizos hacían ver la mujer sensual que llevaba en el fondo.
Él bajó sus besos hasta su cuello desbordando aún más las emociones de la chica, quien a pesar de sus esfuerzos no podía controlar sus jadeos.
-¡Any! ¿¡Estas en casa!? —Se escuchó a lo lejos. Ella empujó a Tom hacia a un lado y se levantó de un solo movimiento.
-¿Dónde está mi blusa? —Murmuró mirando hacia todos lados.
-Allá —Señaló Tom hacia la puerta. Any corrió hacia la puerta, recogió la blusa y se la colocó rápidamente. Se acomodó el cabello y trató de relajarse, una vez que lo consiguió salió de la habitación.
-Sí, acá estoy —Respondió ella en un grito.
Kaulitz salió detrás de ella luego de colocarse la camisa. Bajó las escaleras a paso rápido y vio como Any abrazaba con fuerza a su hermano.
-Te extrañé demasiado hermanita —Le dijo él al separarse.
-Yo también tonto —Le dijo ella. —Tom vino a dejarme—le contó
-Si ya veo —Dijo él viendo detrás de ella. Any giró y encontró con Tom, este dio unos cuantos pasos para estrechar su mano con la de Miguel.
-¿Qué tal?
-Bien y tu
-Bien también, vine a dejar a Any, dijo que vendría en camión…
-Gracias por traerla
-No fue nada— Any sonrió —Emm bueno creo que debo irme
-¿Por qué tan rápido? —Cuestionó Miguel.
-Debo ir a trabajar —Volvió a estrechar su mano con él y seguidamente se despidió con un beso de Any.
Arrancó el auto y partió de regreso al pueblo. Su mente no podía dejar de pensar en lo que había sucedido o más bien, en lo que había estado a punto de suceder. ¿Era real lo que había experimentado con sus besos o sólo era un espejismo producto del dolor que Jane había provocado en él? No estaba seguro de la respuesta, pero estaba convencido de que en parte no fue lo mejor. Any tenia dulces sentimientos, lo que menos quería era hacerle daño.
Su móvil comenzó a sonar en ese mismo instante y como pudo, sosteniendo el volante con una mano, lo sacó de la bolsa del pantalón, miró la pantalla y vio en ella el nombre de Any.
-¿Any?
-Emm si, Tom soy yo…
-¿Qué pasó?
-Amm nada... —Dijo con voz apagada.
-¿Nada?
-Emm…. sólo quería de decirte que no quiero que te sientas comprometido conmigo por lo que sucedió, yo sólo me deje llevar por el momento y…
-Any yo… —Trató de decir pero ella le cortó.
-No digas nada ¿Vale? Yo entiendo… —Dijo para después colgar.
…
Cuando llegó a la ciudad lo primero que hizo fue visitar a Jaime, había quedado con él y hasta ahora tenía oportunidad de ir a verlo.
Estacionó el auto fuera de su casa y bajó, divisó a Jaime debajo de una camioneta roja, estaba trabajando.
-Hola Jaime —Saludó. Este asomó la cabeza.
-Ey Tom, creí no vendrías jamás —Dijo sonriendo mientras se deslizaba en el suelo pasa salir. Se levantó sacudiéndose los pantalones.
-¿De quién es la camioneta? — Preguntó mientras estrechaba las manos.
-Es de Felipe uno de los amigos de Shane… —Respondió Jaime —Me pidió que lo revisara, al parecer es algo sencillo…
-Oye… y qué ha sido de Shane, últimamente he sabido muy poco de él… —Aprovechó el momento para preguntar.
-Pues según sé está la ciudad pero viene de vez en cuando, creo que le pegó mucho que Jane lo dejara pero ya sabes ese tipo sigue trabajando en lo mismo —Tom se encogió de hombros —La verdad es que no sé demasiado, ya sabes… yo he estado con ellos pero no me tienen mucha confianza —Relató —Todos ellos me hablan porque soy el único en todo pueblo que repara autos. —Dijo sin darle mucha importancia — Oye por cierto qué fue lo qué pasó ¿Por qué no viniste? —Tom suspiró antes de responder.
-Ya iba saliendo de mi casa cuando me encontré con Jane, estaba tomada y demás. No quise dejarla sola en ese estado —Jaime sonrió.
-Ojalá algún día me hagas caso, esa chica sólo trae problemas
-Sí, ya no importa —Dijo él bajando la mirada.
-En fin, tengo algo para ti, ven acompáñame —Dijo guiándolo hacia el patio trasero.
Tom siguió de cerca los pasos de Jaime, llegaron al patio de atrás donde había dos cachorros de color negros con manchas blancas. Tom inmediatamente acercó a uno de ellos y lo tomó en brazos. Con el cachorro en brazos echó un vistazo a su alrededor, había piezas viejas de carros, llantas, rines, escombros y dos motos negras.
-Mira Tom —Dijo Jaime acercándose a la moto, la que estaba en mejor estado —Es para ti —Le dijo. Tom volteó a verlo un tanto impresionado.
-¿Es en serio?
-Claro, la compré hace mucho, era para mi hermano pero ya sabes como es Faber, nunca se interesa demasiado por algo y dijo que no le gustaba. Lleva años aquí así que pensé que tú le podrías dar un mejor uso
-Gracias en serio —Dijo sonriendo.
…
Kaulitz pasó el resto de la tarde ayudando a Jaime con su trabajo, cuando terminó se regresó a casa en el auto de su madre con el cachorro de compañero. Le había robado el corazón al instante y Jaime no dudó en regalárselo.
-¡Tom! —Exclamó ella en cuando entró a casa. Kaulitz pegó un brinco sobresaltado — ¡Bill viene este fin de semana!
-¿Que? ¡No puede ser! —Exclamó emocionado. Colgó las llaves y tomó el teléfono que estaba sobre una mesita junto al sillón.
-¿Bueno? —Contestó Bill del otro lado de la línea.
-¡Que vienes el fin de semana!
-¡Aush! ¡No grites que me reventaras los tímpanos¡
-Contesta nenaza de mierda —Bill rio con ganas al escuchar su insulto. De verdad que se extrañaban mucho.
-Se supone que era una sorpresa —Murmuró un tanto molesto, su madre no era buena guardando secretos como ese.
-¡Es estupendo Bill!
-Que bien me hará verte —Dijo Bill con voz triste.
-Venga Bill, no te pongas a llorar que ya sabes que no me gusta —Él rió.
-Hay mucho que contarte
-Lo sé —Coincidió Tom.
…
La semana pasó como un rayo. Para cuando Tom se dio cuenta ya era sábado por la mañana. Sin darse oportunidad para dormir hasta tarde, a las ocho en punto se puso de pie y acomodó un poco su habitación pues sabia que a Bill le daría un ataque al ver todo tirado.
Su hermano había sido el pretexto indicado para mantener su cabeza ocupada toda la semana. Sólo se dedicaba a pensar en cuándo llegaría, en todo lo que tenia por contarle, en las cosas que harían juntos y es que tenia que reconocer que era un buen método para no pensar en Jane. Aunque de vez en cuando perdía la batalla y terminaba recordándolo todo pero un segundo después se regañaba así mismo y se obligaba a pensar en lo que había sucedido con An, eso de alguna manera callaba los latidos de su corazón.
Cuando terminó de asear se sentó a ver televisión en la sala junto a su madre, ambos esperaban ansiosos la llegada del pequeño Bill. No pasaron más de quince minutos cuando la puerta se abrió de golpe.
-¡Ya llegué familia! —Exclamó con una enorme sonrisa en los labios. Simone y Tom se pusieron de pie al mismo tiempo, ella corrió y los abrazó con fuerza adelantándosele a Tom. En cuanto su madre lo dejó de abrazar él se echó sobre su hermano abrazándolo con fuerza.
-Te extrañé tanto —Dijo Bill con voz llorosa. Él jamás cambiaria.
…
-Venga Jane, deja eso ya —Replicó Elena realmente enfadada,
-Ya te dije que si gustas puedes marcharte
-Si pero es que llevas casi cuatro horas estudiando
-Más las que me faltan — respondió sin despegar la vista de su cuaderno.
Elena, molesta por ese hecho, se levantó y se marchó en busca de diversión.
Jane pasó repasando y tratando de comprender lo poco que había escrito en clases.
La tarde llegó y con ella el deseo de salir a pasar, recordó entonces que había quedado de verse con Nicolás, a este no lo había podido ver en toda la semana por habérsela pasado estudiando.
Cuando estuvo lista salió de casa y caminó hacia la plaza que era donde habían quedado.
-¿Qué te pasa? —Cuestionó el rubio sin perder tiempo al verla tan abrumada y callada, tenían minutos sentados en aquella banca y ella no había abierto la boca si acaso para saludarlo y nada más. Jane negó, un tanto indecisa —No le des tantas vueltas, no tiene caso, sé que hay algo. No has querido verme en toda la semana —Hizo una pausa para analizar su expresión — ¿Es Shane?
-No, no es eso.
-¿Entonces? —Insistió con impaciencia.
-Creo que es mejor que te regreses a la ciudad… —Se detuvo para pensar bien lo que iba a decir —necesito espacio para mi
-¿Espacio? —Inquirió sin comprender — ¿Jane, te sientes bien?
-Si, siento hacer hecho las cosas de esta manera
-Claro, ahora que ya no me necesitas, ahora que Shane ya no te molesta me corres.. ¡Ja!
-Si te necesito, eso sólo que quiero hacerme responsable de mis asuntos de aquí en adelante… —Nico suspiró.
-Bien, como tú quieras, pero ya sabes dónde buscarme si ocupas algo —Jane asintió con una sonrisa, sus palabras le daban tranquilidad.
Nicolás se puso de pie y se marchó a paso lento, Jane encendió un cigarro mientras veía como se alejaba. Había considerado muchas cosas después de lo que había sucedido en el bar la noche del sábado, reflexionó un poco sobre su vida y se dio cuenta que iba por el mundo dependiendo de la gente. Primero Shane, luego Nico y Kaulitz, dependía también de las drogas, del alcohol y de las fiestas para olvidarse de su vida ¿Por qué no podía hacerse responsable de sus problemas sin huir de ellos?
Lenny!! Recibi tu mensaje en faceook! hahaha espero que tengas un tiempo para leer y tambien para escribir! bueno, espero que sea pronto
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