domingo, 12 de febrero de 2012
Capítulo 59: De vuelta a casa
-Le dije todo lo que había pasado por mi mente el sábado, y le expliqué las razones de eso —Le contó Jane a Elena, esta la miró con desconfianza y sin llegar a comprender mucho. Elena no sabia muy bien porqué Jane había besado aquel tipo.
-Y cuáles fueron esas razones…
-Quería olvidarme de él, sacármelo de la puta cabeza — dijo desesperada, en esos momentos deseaba olvidarse de Tom más que nunca. —Quiero volver a ser la Jane de antes…
-Uy por fin escucho algo realmente razonable —Exclamó Elena — realmente extraño a la Jane de antes. La que se apasionaba por las fiestas y por la bebida, la que pedía una noche loca mientras acababa de salir de otra, la que no tenia moral y culpa por lo que hacia, la que no pensaba en Kaulitz —Jane sonrió amargamente. Las probabilidades de que volviera a ser esa Jane eran casi nulas y ella lo sabia. En el fondo nunca había querido ser de esa manera, ni ser tratada como puta ni refugiarse en el alcohol o en las fiestas. Y ahora comprendía eso gracias a él. Tom le había mostrado la otra cara de la moneda.
Suspiró.
-Él me respondió con un impresionante beso —acarició sus labios con las yemas de los dedos reviviendo aquel mágico momento. —Aun tengo el sabor en mi boca. Pero ese beso sólo fue para vengarse de mi…
Elena desaprobó aquel acto negando un par de veces mientras tomaba de su cerveza.
-¿En serio besa tan bien? —Jane volteó a verla. Elena tenía una fuga de ideas y un cambio de tema tan repentino y desquiciante.
-Como nadie… —Suspiró. Elena alzó las cejas sonriendo. Tuvo la certeza de que Jane no mentía, ella había probado millones de labios, había disfrutado de casi todos los chicos del pueblo, debía saberlo mejor que nadie.
-Interesante… —Dijo Elena. — Esta mañana, mientras tú estabas con Kaulitz, salí con las chicas —Las que alguna vez Jane consideró como amigas —Y no dejaban de hablar de él, todas coincidieron, excepto yo claro, que Kaulitz —Pronunció con cierto desprecio su apellido —siempre se les había hecho guapo… —Jane endureció la expresión en su rostro.
-Y te dijeron que ninguna de ellas se le acercó jamás por miedo a Shane o alguno de sus estúpidos amigos — escupió la rubia muy enojada.
-No tenían que decirlo… pero me pareció curioso que ahora todas hablen de él —Terminó de decir Elena con cierto tonillo burlesco. Jane apretó la mandíbula sin creérsela. Claro, ahora que por fin Shane había dejado en paz a Tom todas se deban cuenta de lo hermoso que él era. ¡Patéticas y putas! Nada era peor que eso para Jane.
…
-Llegó tan tomada y luego se puso a llorar, que no pude dejarla ahí. De verdad hubiera querido hacerlo Any pero algo dentro de mí me lo impidió —Ella lo escuchaba con mucha atención sin decir demasiado, solamente asentía e incitaba que siguiera hablando de vez en cuando. —Se quedó a dormir… no sé cómo pude controlarme —La pelirroja sonrió —pero toda la noche estuve pensando en que la tenia aun lado de mí…
-¿Y qué mas pasó?
-En la mañana me explicó lo que había pasado
-¿Qué fue lo que te dijo?
-Me dijo que esa noche quería volver a ser la de antes para no hacerme más daño, que quería olvidarse de mí y que por eso se estaba besando con el tipo ese…
-Woh, valla manera de querer olvidarte —Agregó An sonriendo irónicamente. — debería saber que eso no funciona…—él también sonrió.
-¿Tú crees que sea verdad lo que me dijo?
-Mmm… ¿Qué crees tú?
-Creo que fue muy sincera, creo que es verdad pero no sé si quiero seguir viéndola ¿Me entiendes? —Any asintió rápidamente — No sé cómo reaccionar. No éramos novios pero lo que yo sentía… — sientes hacia ella le corrigió una voz en su mente— era muy fuerte…
-Comprendo. Yo también creo que dice la verdad, me mataré por decirte eso —murmuró eso ultimo y Tom asintió comprendiendo a lo que se refería. Estaba ayudando a su rival. —Amm… nunca vi a Jane tan interesada en alguien como en ti, pero creo que necesita pensar las cosas, esta muy confundía. Mediar entre su mundo loco y entre querer estar en el tuyo, los cuales son totalmente diferentes, no debe ser nada sencillo.
-Bien ya no quiero pensar en esto —Dijo él rascándose la cabeza.
-Bueno, para que te olvides te aviso que en aproximadamente… media hora regreso a mi casa
-¿Te vas?
-Ajá, tengo que arreglar mis maletas, puedes ayudarme, marcharte o hacer lo que tú quieras…
-¿Te vas en serio?
-Que sí joder, mi hermano está allá sólo, quiero ver si sabe algo de mis padres y quiero estar con él…
-No te vallas —Le pidió sinceramente.
-Quiero irme —Tom bajó la mirada.
-Te puedo ir a dejar
-Claro, tenia pensado ir a comprar un boleto en camión
(Apartir de aquí puedes escuchar el resto del capítulo con I don't love you de My chemical Romance)…
-When you go, don't ever think I'll make you try to stay —Comenzó a cantar Any, faltaba poco para que llegaran a su casa.—Me encanta esa canción—Dijo sonriendo.
-¿Mychemical romance?
-Si, no te gusta?
-Si, bastante, mi hermano los escucha todo el tiempo, en especial esa canción — Any sonrió abriendo los ojos y continuó cantando al compas de la música.
-¿Cuando volverás al pueblo?—Cuestionó Tom.
-Hay no sé, quizás dentro de dos semanas, si puedo antes pero no creo —Tom resopló, le gustaba tanto la compañía de Any que lo que menos quería era estar alejado de ella.—Ey mira es Fifi—Apuntó hacia adelante a lo lejos se veía la casa. Fifi, la perrita de Any, venia corriendo para recibir el auto.
-¡Fifi amor mio! —Exclamó abriendo la puerta una vez que el auto se detuvo. La perrita saltó hacia sus brazos —¿Dónde está mi hermano eh? —le preguntó como si ella le fuera a responder.
-Voy a bajar tus maletas
-Oh si, deja que te ayude… — dijo a Fifi en el suelo y fue con Tom.
…
-Bueno ya esta… —dijo él cuando dejó las maletas en la sala
-Siempre me voy con una pequeña maleta y llegó con el triple de equipaje — se río de si misma, él asintió.
-Emmm… creo que debo regresar… — dijo Tom. Any dejó de sonreír
-No quieres tomar algo… no sé, esperar a mi hermano. Seguramente anda trabajando en los cultivos del huerto
-No… me gustaría pero…
-Vale… —Cortó resignada.
-Gracias por todo Any —le dijo mientras la abrazaba. Ella rodeó su cintura y se aferró a ese momento.
Cuando se separaron la distancia de sus cuerpos no fue demasiada; Any, guiada por el florecimiento de un sinfín de emociones acercó su rostro al de él. Tom vio las intenciones reflejadas en sus ojos y su corazón se aceleró. Unieron sus labios sin planearlo, las manos de An fueron a dar al rostro del chico juntándolo con ella. La danza de sus bocas comenzó lenta y tímida, queriendo reconocer el rumbo que llevaba el beso.
El movimiento de sus labios poco a poco fue elevando la intensidad hasta que sus lenguas se rozaron.
Kaulitz sujetó su nuca previniendo cualquier interrupción de parte de ella. Descubrió en sus labios un sabor cálido y atrayente que le encendía de manera distinta claro, pero era una sensación deleitable. Llevó la otra mano a su cintura y la atrajo más a su cuerpo, no tardó mucho en querer ir por más y en cuanto pudo levantó su blusa para tocar su suave y dulce piel.
El ambiente de la sala se comenzaba a encender como una colilla de cigarro prendida en medio de un bosque seco.
-Vamos a tu habitación… —Susurró Kaulitz separándose de sus labios. Los ojos de Any se iluminaron al encontrarse con sus pupilas cafés, su respiración era agitada y sus mejillas estaban pintadas de rosa pálido, sus ojos reflejaban el deseo que le recorría entera.
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