Un mensaje de Shane marcaba insistentemente su móvil. Jane tenía el aparato entre sus manos pensando que hacer, leer o no leer. A pesar de lo que Shane le habia hecho no habia duda que lo quería mucho y que no podía hacer a un lado todo lo que habían vivido junto.
-Te quiero —Confesó mirando con tristeza la pantalla. Finalmente decidió abrir el contenido del mensaje.
Ey Jane, amor, quiero pedirte perdón por que te hice, por no estar buscando tu perdón pero te conozco y sabia que si te pedía perdón al siguiente día me ibas a decir que no. Quiero que hablemos por favor…
Te espero en mi casa a la misma hora de siempre. Te amo…
Jane suspiró al terminar de leer el mensaje. Ir o no ir. Por un lado sentía mucho resentimiento por lo que le habia hecho, pero por el otro, realmente necesitaba verle.
Se levantó con decisión y se miró en el espejo. Se delineó un poco más los ojos con lápiz negro y tomó su bolsa. Salió de su habitación pensando en la charla que habia tenido con Elena días atrás.
-¿Y no has hablado con Shane? —Cuestionó sentándose junto a ella.
-No lo he visto desde que terminamos, supongo que debe estar trabajando.
-Según salió a la cuidad por unos días, bueno eso me dijo Lamb… —Permanecieron en silencio —Si te pide que lo perdones ¿Lo harás? —Jane alzó la mirada.
-No sé, por el momento no creo…
Ahora ya no estaba tan segura de aquella respuesta. Shane, Shane, Shane repetía su mente. Durante estos días le habia dado vuelta a esa posibilidad: Volver con Shane. ¿Pero era acaso esa una buena decisión? ¡Cómo saberlo! Cómo saber si era lo mejor para ella. De verdad lo quería pero Shane le impidió muchas cosas. Los días que habia estado sin él se habia dado cuenta que cuando estaba a su lado se encerraba en un solo y rígido mundo, Sin el apoyo de Shane habia logrado conocer a Tom y eso le gustaba, le gustaba conocer gente que no era igual a todos lo que conocía, quería mucho a Shane pero no estaba segura si quería seguir en ese mundo.
-¿Qué voy hacer? —Se preguntó saliendo de casa. No quiso tomar el auto que Shane le habia regalado un día, prefirió caminar así mientras caminaba pensaba en qué hacer.
La noche ya habia llegado, no eran más de las diez de la noche pero las calles estaban solitarias. Era un poco tenebroso y el clima no ayudaba mucho, siempre, cuando el sol se ocultaba, el frio aprecia por arte de magia.
Mientras caminaba recordó el problema con Edgar, de alguna forma tenía que conseguir ese dinero para salir de ese embrollo lo más rápido posible, ya no soportaba los acosos de ese cerdo, era un verdadera lástima que su padre fuera un completo inútil y su madre una mujer sin mucho compromiso. Ninguno de los dos la ayudarían, eso era claro. Aunque su papá el culpable de la situación de Jane, ella se sentía comprometida, sentía que debía apoyarlo porque lo que menos deseaba es ver a su padre en la cárcel. Con ellos no podía contar, si le decía a la policía su padre se iría a la cárcel, si le pedía ayuda a Shane se esteraría que se acostó con Edgar, por cualquier lado era imposible.
-Joder —Murmuró reprimiendo el dolor en su pecho, dejándolo ahí enterrado.
Se metió por un callejon, era un atajo que le acortaba el camino a la casa de Shane. Estaba muy obscuro, sintió temor de andar por ese lugar.
-¡Te haces el valiente Kaulitz! —Escuchó un grito que resonó por todos lados —¡Anda responde! —Jane se detuvo. No podía ver más allá de dos metros de distancia pero estaba segura que los gritos venían de adelante, no muy lejos.
Caminó despacio, la voz le habia parecido muy familiar. El alboroto cada vez se escuchaba más cerca. Están golpeando a alguien pensó Jane. Se detuvo al visualizar a elamigo de Shane, Lamb y a otros dos chicos golpeando a alguien. Tenían a esa persona sometida en el suelo.
-Creí que ya no hacían novatadas —Murmuró Jane. Era una costumbre bastante vieja la de hacerle novatadas a cualquier chico que quisiera formar parte del grupo de amigos de Shane. Recordó el montón de veces que ella vio ese tipo de cosas. Arrugó la frente sintiéndose muy mal por esos desagradables recuerdos, porque ese tal Kaulitz era la diversión de cada día de esos idiotas.
-Suéltame —Apenas alcanzó a escuchar ese murmullo suplicante que le erizó la piel. Volvió la vista atrás pensando en regresar pero la regresó inmediatamente a escuchar un fuerte golpe. Observó como Lamb alzaba al chico y entonces pudo la identidad de esa persona.
El corazón de Jane dejó de latir y sus pulmones de jalar aire. Abrió los ojos de par en par impresionada por la imagen que capturaban sus ojos. ¡Era Tom! ¿¡Era Tom!?
Su cuerpo se paralizó y se estremeció sintiendo como el desconcierto y la sensación de terror se apoderaba poco a poco de ella. Era imposible. Su mandíbula comenzó a tiritar al ver su cuerpo casi inconsciente.
-¡Lamb! —Gritó con toda la fuerza que dieron sus pulmones. Este, a pesar de tal grito, no soltó a Kaulitz. — ¡Que mierdas crees que estás haciendo! —Volvió a gritar con la misma intensidad. Comenzó a caminar casi correr desesperada. —¡Suéltalo! —Le gritó de nuevo solo que con un matiz de suplica.
-¿De qué hablas Jane? —Cuestionó con voz despreocupada y Jane enfureció aún más y se sintió tan impotente, tan desquiciada al ver que Lamb no hacía nada de lo que le pedía.
-Que lo sueltes —Masculló apretando los puños.
-¿Pero porqué? —Cuestionó de manera sínica.
-¡Le diré a Shane! —Amenazó.
-Shane es el más complacido por eso —Jane apretó los dientes con fuerza y se aproximo al amigo de Shane con toda la valentía que existía dentro de ella.-¡Suéltalo! —Le dijo tratando de apartarlos de Tom.
-No molestes Jane —La empujó hacia atrás.
-¡Que lo sueltes! —Se volvió hacia a él con el puño en dirección a su cara. El rostro de Lamb se contrajo al recibir tal golpe, se hizo hacia atrás impulsado por la fuerza. Jane no pudo evitar que el cuerpo inconsciente de Tom callera al suelo.
-¡Que es lo que te pasa maldita puta! —Gritó Lamb enfurecido echándose sobre ella. Jane miró horrorizada como Lamb se aproximaba a ella con toda la intensión de hacerle daño. Recibió un jalón de cabellos y fue estampada contra la pared.
-¡Lamb! —Gritó uno de sus acompañantes que hasta ahora solo habia permanecido como observadores — Déjale, si Shane se entera que le has tocado un pelo —Le recordó. Jane alzó el rostro atemorizada y recibió un fuerte golpe en la cara.
-Ninguna puta me golpea, ni siquiera tu —Le escupió en la cara con odio para después alejarse de ella.
-¡Vámonos! —Gritaron los otros dos y los tres comenzaron a correr perdiéndose en la obscuridad del callejón. El cuerpo de Jane no dejaba de temblar, se limpió la sangre que habia brotado de su labio y corrió hacia donde estaba el cuerpo de Tom.
-¡Tom! —Exclamó mientras se hincaba aun lado de él. — Reacciona por favor —Suplicó. El rostro estaba lleno de sangre, tenía heridas por todos lados. ¡Cómo era posible! —¿Por qué te hicieron esto? —Cuestionó con el llanto a punto de desbordarse y entonces recordó lo que Lamb gritaba:
-¡Te haces el valiente Kaulitz! —Escuchó un grito que resonó por todos lados —¡Anda responde!
-Dime que tú no eres Kaulitz —Suplicó con la voz rota. Las lágrimas salieron de sus ojos bañando todo su rostro.
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