Capitulo 11: Si me necesitas…
-Es la primera vez que coincidimos en una fiesta —Dijo Jane con cierta emoción.
-No, no es la primera vez —Dijo Tom, Jane apartó la expresión de alegría de su rostro y lo miró con sorpresa —Hemos estado en muchas otras fiestas solo que tu no me has visto —Jane abrió la boca para replicar pero la cerró cuando no tuvo que decir.
-Lo siento —Se disculpó.
-No te preocupes… no eres una persona que pueda pasar desapercibida ante los ojos de los demás —Sonrió. Jane frunció el ceño— ¡Oh vamos! No lo dije para hacerte sentir mal —Trató de animarla Jane medio sonrió. Permanecieron algunos minutos en silencio, ninguno de los dos sabía qué decir o cómo empezar una conversación. — Y… —Dijo Tom finalmente — ¿Me vas a contar porqué estabas en eso de las motos York’s? —Jane alzó la mirada sorprendida.
-Ehh… —Dudó —Creo que es hora que me valla —Se levantó de golpe y comenzó a caminar hacia la caja registradora — ¿No vas a pagar? —Le preguntó girándose antes de llegar con Faber.
-Gané una apuesta anoche así que esta es mi recompensa —Respondió Tom con una amplia sonrisa.
-Que suerte —Jane se giró sin decir nada más pensando en lo bien que se veía esa sonrisa. — ¿Cuánto va a ser? —Le preguntó a Faber quien parpadeó varias veces apartando la mirada del cuerpo de la chica.
…
Después de pagar la cuenta volvió de nuevo a la mesa donde había estado sentada.
-¿Ya te vas? —Le preguntó antes de Jane lo hiciera.
-Sí, tengo cosas que hacer… ya sabes —Trató de explicar pero sonó mas como una escusa para desaparecer rápido.
-¿No quieres ir a dar un paseo? —Tom movió la cabeza en dirección a la playa. Jane levantó la mirada y contempló el paisaje de fotografía que tenían delante de ellos. Se quedó pensado si aquello era una buena decisión, lo real era que no lo conocía pero su compañía le hacía mucho bien, como la de nadie más.
…
-Así que… —Comenzó Jane. Habían permanecido en silencio desde que salieron del restaurante de Faber. —Hemos coincidido en muchas fiestas… —Sacó el tema para tener algo de qué hablar más que por interés.
-En un montón de ellas —Respondió Tom —Bueno en realidad no voy mucho a esas fiestas… pero a las que he ido te he visto…
-¿Por qué no vas a esas fiestas?
-Porque los que son como yo no tenemos tanta suerte en ellas, por ejemplo tú tienes gente que te puede ayudar si te metes en algún lio, para mi es mucho más complicado… —Jane resopló con una sonrisa forzada.
-Te aseguro que no es tan bueno como parece… toda esa gente que ves ahí solo está por conveniencia, por “popularidad” —Gesticuló con las manos — por dinero… por todas esas cosas superficiales, te aseguro que ninguno de ellos daría siquiera un mínimo esfuerzo por mi…
-¿Ni siquiera tu novio? —Jane sonrió con un aire irónico.
-El menos que nadie —Tom midió la expresión en el rostro de Jane —Sigo preguntándome cómo es que tú me has ayudado tanto, tú que no eres nada mío, siquiera conocido, es más hasta creo que deberías odiarme o algo parecido… —Tom continuaba mirándola con atención —Estoy segura que ninguno de ellos hubiera hecho lo que tú… —Jane dejó de mirar sus zapatos y se fijó en el resto del chico. Sus miradas se encontraron —Gracias —Dijo Jane.
-De nada —Respondió Tom —Entonces no hay esperanza que tu salvador sepa la razón de porqué estabas en lo de las motos York’s —Jane resopló viniéndose a su mente todo lo que había detrás de esa acción. — ¿Entonces me dirás porqué estas de tan buen humor hoy?
-Siempre soy así…
-Yo nunca te había visto así…
-Es que no me conoces —Argumentó Jane. Se detuvo —¿Nos sentamos? —Tom asintió moviendo la cabeza más de una vez. Jane pasó su mano por la arena apartando conchitas para no sentarse sobre ellas.
-Terminé con Shane —Dijo después de haber contemplado el mar por algunos minutos.
-Valla —Murmuró Tom sin saber que debía decir en una situación como esta.
-¿No quieres saber por qué?
-No sé si quieras decírmelo —Dijo Tom, Jane bajó la mirada. No sabía que tenía ese chico pero le inspiraba mucha confianza y eso le provocaba querer contarle lo que había sucedido.
Tomó aire antes de comenzar a hablar para agarrar un poco de fuerza y valor.
-Me engañaba con una de mis “mejores amigas” —Soltó sin más. Tom alzó las cejas sorprendido.
-¿Qué? —Articulo confundido. Eso para él era casi imposible.
-Eso.. —Respondió Jane restándole importancia —Y quien sabe desde cuando…
-Pero te dijeron…
-No —Negó rápidamente —Ayer los encontré… Además que mi otra amiga los encubría desde no sé cuando…
-A lo mejor no tenia opción… —Trató de encontrar una respuesta.
-No lo sé pero ves lo que digo, nadie daría nada por mi ni siquiera los que se supone que me quieren…
Ni Tom ni Jane dijo algo más. Se quedaron en silencio ahí, sentados en la arena, contemplando el horizonte pintado de azul. Tom no supo que decir, no era bueno consolando a la gente y Jane no era una chica de esas que se prestaban para ser consoladas. No, ella era fuerte o al menos eso aparentaba.
No pasó mucho tiempo para que pusieran de pie.
-Tengo algunas cosas por hacer —Dijo Jane recordado que debía ir hablar con su amiga Emma, de perdida para que le diera una explicación de porque jamás le había dicho que Shane se metía con Kenya.
-Ya sabes si necesitas algo no dudes en buscarme —Le dijo Tom con toda la sinceridad.
-Lo haré —Sonrió. Estaba segura que lo iba a necesitar ahora lo necesitaba, necesitaba esta con personas como él. No con los que decían ser sus amigos —¿Te vas a quedar? —Le preguntó con la esperanza que dijera que no y así poder irse juntos.
-Si, iré con Faber —Señaló el restaurante que se miraba a lo lejos.
-Bueno entonces… —Se mordió el labio —Nos vemos —Se aproximó a él y le dejó un beso en la mejilla.
Hay personas que están ahí todos los días
Hay personas que están pero en realidad no es así
Hay personas que aparecen de repente
y valen mucho más que los que por años han jurado quererte…
[*Dato: Emma = Elena]
Jane se encaminó a casa de su amiga Emma pensando en la mañana tan diferente que había tenido. Había pensado que el día iba a ser catastrófico pero ahora lo veía de una manera diferente. Tom no era como todos los chicos que conocía, de hecho aun se cuestionaba si era real o imaginario, pero claro era real sino no lo hubiera podido besar la otra noche. Suspiró y sacudió la cabeza, había terminado con Shane, su novio de casi dos años y medio, y lo único que podía hacer ahora era estar pensado en un chico que apenas conocía. Era verdaderamente incomprensible y sin duda esa no era Jane ¿O sí?

precioso!
ResponderEliminarlo que hace el amor..nace de las personas que menos te esperas..
cuidate!
me encanta como escribes :)