miércoles, 1 de agosto de 2012

Capítulo 70: Has hecho un trato Kaulitz


...


-¿Y tú si puedes meterte con mi novia? —Preguntó Shane con un sonsonete irónico. Kaulitz tragó en seco y guardó silencio ante la sorpresa. 

La lluvia no había parado ni un segundo, al contrario con cada minuto que pasaba parecía caer con más intensidad, pero a nadie le importaba, la lluvia en esos momentos pasaba a segundo término. Estaban en un callejón obscuro y desagradable, con paredes hechas pedazos en partes por el tiempo y más que nada por los vándalos del pueblo; emanada de todos lados un olor pestilente a alcantarillado, y generalmente nadie en su sano juicio se atrevía a cruzarlo. El sitio era muy cercano de la escuela de donde Kaulitz acababa de salir. 

Lamb, el amigo y monigote de Shane, había llevado a Tom a ese rincón apartado de todo el mundo. Él no pudo negarse, tuvo que comprobar por sí mismo que tenían a Bill. 
-Suéltalo —Masculló intentando contenerse, intentando no parecer asustado ante la idea de que el ex novio de Jane lo supiera todo. Eso no era para nada bueno, lo vieras por donde lo vieras, porque eso implicaba no solamente ataques a él sino también a Jane. 

Shane sonrió, disfrutando del miedo y del sufrimiento que reflejaban sus ojos. Era una cruel venganza, pero a para él era lo más parecido a la gloria. 
-Este Bill, no aguanta nada. Ya ni nos recordaba. —Comentó riendo, los demás lo acompañaron con risas estrepitosas. 
-Déjenlo ir —Exigió, aunque no estaba en condiciones de hacerlo. Era él solo contra Shane y todos sus amigos, los cuales eran más de siete. 
-¿Qué tal si hacemos un trato Kaulitz? —Cuestionó con una sonrisa espeluznante. Tom tragó en seco. 

Se alejó de Bill y dio unos cuantos pasos ligeros hacia Tom. Un solo movimiento de cabeza bastó para que este último sintiera como era sujetado de los brazos. Sabía que era Lamb y otro más quienes lo inmovilizaban; y aunque intentó liberarse entre forcejeos no lo consiguió. 

-¿Qué trato? 
-Yo suelto a tu hermanito y tú juras que jamás te volverás a acercar a Jane —Sentenció manteniendo aquella sonrisa que provocaba escalofríos en Tom. 
-¡No lo haré! —Exclamó inmediatamente y sin pensarlo. 
-Entonces olvídalo —Dijo restándole importancia y en ese mismo momento se volvió hacia Bill. Elevó la sonrisa llena de maldad en sus labios y se acercó al Kaulitz que había recibido una paliza minutos hacia unos minutos, antes de que Tom pudiera moverse su hermano recibió una patada con fuerza en el estomago, lo cual provocó que se retorciera de dolor. 

Shane volvió el rostro hacia Tom.

-¿Qué dices? —Tom tragó en seco y por un momento regresaron todas aquellas imágenes donde Bill la pasaba mal y se dio cuenta que lo que menos quería era que aquello se volviera a repetir. Sabía lo que era pasar por eso, ambos lo vivieron, y estaba más seguro que esta vez su hermano no lo iba a resistir. 
-Tú ganas, sólo déjalo en paz —Concedió. Bill cayó al suelo sin aire después de que lo dejaran libre. Seguidamente Lamb y el otro amigos de Shane soltaron a Tom también. 
Tom se apresuró a llegar hacia él, le levantó la cara y lo observó con atención. 
-Bien Kaulitz, hemos hecho un trato. Ya sabes que puede ocurrir si no lo cumples —Sentenció Shane. Tom dedujo que se iba acercar a ellos y lo recibió de pie, alzó la cabeza retándolo y Shane sonrió pero su sonrisa fue desecha por al recibir un puñetazo limpió y duro en la quijada. En ese momento se desató el relajo de los amigos de Shane tirándose encima del que se había atrevido a golpear de esa manera a su líder. 
-Deténganse, yo me haré cargo de él —Dijo Shane masajeándose la zona dañada. 

… 

Su corazón latía acelerado, sus músculos tensos se movían al máximo. Cruzó la calle corriendo hasta que divisó a unos cuantos metros la entrada a el callejón. Se detuvo en seco y escuchó como unos pasos se detenían detrás de ella. 

-Jane, no vallas —Le pidió Edgar con voz de suplica. 
-¿Cómo que no valla? —Escupió furiosa. 
-Si vas ahí quién sabe que te pueda hacer Shane. 
Jane apreció el hecho de que fuera exactamente Edgar, una de las personas a las que más detestaba, el que intentara protegerla en esos momentos. 

Antes de salir de la escuela el director le había mandado llamar y este le confirmó la gravedad de sus repetidas acciones, al terminar la charla salió de la escuela con la esperanza de ver a Tom antes de irse, pero supo que no iba a suceder pues el director se habia tomado demasiado tiempo diciéndole cosas de las cuales era bastante consciente, al cruzar el portón a la primera persona que se encontró fue a Edgar acompañado de una expresión de angustia. Lo siguiente que supo es que tenía que salvarlo de los salvajes que antes eran sus amigos. 

-Tengo que ir… quién sabe qué pueden estar haciéndole o porqué se lo hayan llevado… —Explicó realmente angustiada. 


-Jane no… —Insistió Edgar. Jane continuó caminado, no iba hacerle caso, era eso o esperar que Shane y los demás no le hicieran demasiado daño. — Espera, se me ha ocurrido algo —Dijo Edgar. Jane se detuvo y volvió hacia él. —Yo iré y les diré que la policía viene hacia acá, tú mientras llama a la policía. —Jane no alcanzó a aceptar la propuesta pues Edgar emprendió carrera hacia el callejón. 

Mientras esperaba ver salir a la pandilla de Shane se escondió detrás de unos autos y marcó desesperadamente a la comisaria del pueblo.
Al tiempo que escuchó los murmullos y los pasos a toda prisa, a lo lejos alcanzó apreciar una débil sirena que se acercaba con desconfianza; los de la comisaria generalmente preferían permanecer alejados de los problemas pandilleros, razón por la que Jane había tenido que exagerar, o más bien imaginarse, de lo que eran capaces sus antiguos amigos y procuró mencionar a otros chicos pues bien sabia que esos policías protegían a Shane.

-¡Jane! —Le llamó Edgar con voz baja. Jane salió de su escondite al saberse fuera de ser descubierta. — ¡Venga, ayúdame! 
-¿Qué pasó? —Preguntó desesperada. — ¿Está bien? —Edgar no respondió pero a Jane le bastó con observar la expresión de inquietud que llevaba en su rostro para descubrir la respuesta. 
Pronto llegaron hasta el lugar donde había ocurrido el sometimiento.
-¡Tom! —Exclamó al llegar hacia donde estaba. Él intentaba ponerse de pie, pero tenia una pierna lastimada y varios moretones en el rostro. Además, de una cortadura en la ceja que sangraba escandalosamente. — ¿Qué fue lo que sucedió? —Cuestionó realmente asustada. 
-Ayuden a mi hermano —Respondió él. Jane levantó la mirada y lo vio tendido a unos cuantos metros de ellos; corrió hacia él inmediatamente al ver la condición en que se encontraba. Su rostro sangraba, tenia la boca destrozada y los moretones en sus brazos eran demasiado evidentes. 
-¡Bill! ¡Bill! ¡Respóndeme! —Gritó horrorizada. Tomó su rostro con cuidado y él respondió soltando un desgarrador gemido. 
-Tenemos que llevarlo al hospital —Sugirió Edgar. 










- Continuará.

[Sé que tardé demasiado tiempo en traer esto y debo decir que siento pena por ello, pero realmente la escuela y las practicas han comido todo mi tiempo. Este capítulo era más largo pero luego se me pone rebelde el blog por eso decidí dejarlo ahí. Espero que les guste. Besos y gracias por leer].



3 comentarios:

  1. Hola! paso rápidamente ha decirte que he abierto una encuesta en mi blog que podría interesarte! es de mi fic palabras inacabadas! y necesito tu ayuda! muchas gracias! :)

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  2. La verdad que angustia sentí... sabes que siempre me ha gustado tu fic y que nunca dejaré de leer aunque me desaparezca por muchísimo tiempo...

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